jueves, 15 de diciembre de 2011

Indignados con palos de bambú en Wukan

Manifestantes en Wukan (telegraph.co.uk)
Son otros indignados. Nada tienen que ver con los ambientes universitarios ni los idearios filosóficos. Nadie los ha convocado por Internet y no saben que existe el twitter. Se han levantado armados con palos de bambú  para luchar por sus tierras. Al más puro estilo medieval, todos a una, se han deshecho de la autoridad local corrupta y han tomado el mando. Unos mil policías los rodean. Desde hace una semana los 13.000 habitantes de la localidad de Wukan, en el sur de China, símbolo de la lucha de los campesinos de ese país contra la expropiación de tierras por jerarcas del Partido Comunista y promotores corruptos, resiste el asedio.Todavía les quedan agua y alimentos, pero no por mucho tiempo. Están determinados a seguir hasta que se detengan a los corruptos que les quieren robar sus tierras, su medio de vida.
La presencia de los periodistas está absolutamente prohibida.
Los habitantes de esta localidad costera acusan a las autoridades locales de haber expropiado sus tierras sin compensación y quieren, soñadores, instaurar la democracia: han pedido elegir a nuevos líderes, tras la expulsión de los jefes comunistas locales. Motivo, ideal y martir: ya que el carnicero que les representaba ha aparecido muerto y torturado tras ser detenido por la policía. No falta ningún ingrediente: la revolución está en marcha.Que tomen nota los del 15 M.
 En China, segunda economía mundial, hay al año unos 180.000 "incidentes sociales" (como el Gobierno chino los llama) , y se calcula que un 65% se deben a expropiaciones ilegales para enriquecer las arcas municipales.