viernes, 16 de diciembre de 2011

Pilotos de Iberia: huelga de señoritos

Y se acerca la Navidad y puntuales como el turrón los pilotos de Iberia anuncian otra vez su intención de amargarnos las vacaciones. Para este domingo tienen previsto su primer día de huelga y al parecer será sólo el principio de medidas más salvajes. Pero ¿por qué se pone en huelga un piloto de Iberia que gana más de 180.000 euros al año?  Pues estos trabajadores privilegiados protestan porque Iberia creará una filial de vuelos más baratos, Iberia Express, y les quitará trabajo. El sindicato Sepla asegura que "se pueden perder 440 puestos de piloto" en la empresa matriz, que cuenta con una plantilla de 1.500.  Aunque, según fuentes de Iberia, la bajada se refiere sólo a los nuevos contratos. 
Yo no sé si estos pilotos se creen los protagonistas de la serie PanAm: seres glamurosos, guapos y listos que son adorados como dioses. Pero desde luego se equivocan. En estos tiempos de minitrabajos y cuando más del 20% de los españoles no supera los 500 euros al mes de ingresos, esta huelga de señoritos resulta insultante.
Por supuesto que existe el derecho a la huelga, pero este no es un derecho absoluto y tiene que convivir con otro igual de esencial:  el derecho a la libre circulación por el territorio de todos los usuarios. Se hace necesaria una nueva regulación del derecho de huelga cuando afecta a los servicios esenciales de la comunidad, como el transporte público.
Y mientras la nueva regulación no llega, los que se han quedado con los billetes en la mano y sin tiempo ni dinero para cambiarlos, ya que ahora los precios están muy caros y muchos pasajeros no podrán permitírselos, sólo les queda el derecho al pataleo.  Para un buen pataleo es necesario conocer nuestros derechos:  la huelga se considera una circunstancia extraordinaria y por tanto una cancelación no daría derecho a la indemnización automática, pero si deberán cubrir los gastos de manutención o alojamiento de quienes se reubiquen en otro vuelo...  También hay la posibilidad de reclamar ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), para que sancione a la compañía:  se rellena el formulario de reclamación y se envía por correo certificado administrativo a: Ministerio de Fomento. Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Despacho A-259, Paseo de la Castellana, 67. 28071 Madrid; adjuntando copia de las comunicaciones que haya mantenido con la compañía aérea, del billete y otros documentos de interés como facturas, tickets, etc.
 En fin, feliz viaje y que Dios reparta suerte!!