martes, 13 de diciembre de 2011

La partícula Dios. El bosón de Higgs.

Simulación que muestra cómo serían las
 trazas del bosón de Higgs.
(CERN)
No tengo ni idea de Física, pero el bosón de Higgs me ha llegado al alma. Le llaman la partícula Dios, y si he entendido bien, sería la base de todo el universo, la pieza que falta para encajar el puzzle de la materia y la esencia de la vida. Hasta ahora su existencia sólo se había demostrado teóricamente: con lápiz y papel y el trabajo inteligente del  físico Peter Higgs que en 1964 predijo la existencia de esta partícula nunca vista. Un ejercicio de fe: creer sin ver.
Desde entonces han estado buscando su rastro, sus huellas, ya que parece que verlo es imposible. Otro ejercicio de fe: por sus obras los conocerás.
Hoy los científicos del CERN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) han dado cuenta de los resultados de esta búsqueda de la partícula divina. A pesar de que todos esperaban el anuncio de su descubrimiento, la comunidad científica sólo pudo decir que cada vez están más cerca, pero que aún no tienen la certeza suficiente. Las investigaciones en el acelerador, donde las partículas circulan a velocidades cercanas a la luz,  tendrán que continuar. Seguiremos buscando a Dios.