domingo, 26 de febrero de 2012

La noche del oráculo : un gran libro de Paul Auster


Tengo con Paul Auster una relación desigual. A veces me emociona y otras me decepciona totalmente. En realidad creo que eso nos pasa con casi todo el mundo, ¿no? Si alguien consigue conmoverte, llegarte al corazón, es fácil que en otro momento pueda desilusionarte. Sólo el que te resulta indiferente nunca te defrauda.
Pero hablábamos de literatura no de relaciones personales... Conocí a Auster con Leviatán y me rendí a sus encantos. Ahora y tras algunos desencuentros y aproximaciones llego, con retraso, a la La Noche del Oráculo. Una novela que como las muñecas rusas encierra una historia dentro de otra, y otra más dentro de la última, a cada cual más original. Sydney Orr, el protagonista, es escritor. Auster nos conduce de su mano por el proceso creativo literario, por el origen y el desarrollo de la historias con referencias al cine y a literatura. Sydney es un personaje vulnerable, está recuperándose de una enfermedad a la que nadie esperaba que sobreviviera. Se encuentra confuso y desorientado. Se aferra al amor de su esposa. Sentimos la necesidad de protegerlo.
Frente a él el señor Chang es la maldad. Una maldad que en este libro se verá representada por dos personajes llenos de violencia y rencor.
Auster dijo que este libro trataba del amor y del perdón. Yo creo que habla también de odio y de confianza.
Las historias están contadas en muy distintos estilos: pulcra la que relata Auster, algo errática la que escribe su personaje y emotiva la que este construye sobre su esposa- Todas encajan como piezas de un puzzle y van confluyendo ante nuestros ojos. Nada sobra, nada falta.