viernes, 24 de febrero de 2012

Un libro para entender Estados Unidos: Pastoral americana


Un viaje al sueño americano con despertar de pesadilla. Esto es lo que nos ofrece el magnífico Philip Roth en su novela Pastoral americana. El Sueco (sobrenombre del protagonista), aunque judío, encarna la perfección del american dream: es alto, rubio, fuerte y estrella del deporte. Es el prototipo de heroe juvenil adorado por su comunidad de Newark. Es la imagen del triunfador, del pobre judío hecho así mismo que con su trabajo honrado y su talante dialogante, se alza como referente social. Hijo perfecto, esposo perfecto (casado con una miss de belleza), padre perfecto, empresario perfecto, vive el paraíso del progreso. Pero en el edén también habita la serpiente, una víbora que anidará en lo que el Sueco más ama: su hija Merry. 
Por supuesto la maldición viene de la mano de las ideas izquierdistas y el cambio social y económico de los años 60. Manifestaciones antibélicas y proclamas que acabarán con la vida de el Sueco de un bombazo. Literalmente su hija pone un bomba y mata a un hombre. 
Roth, con prosa clara y gran ritmo, nos conduce en una de sus mejores novelas del paraíso al infierno sin ahorrarnos los detalles. La culpabilidad ( ¿qué he hecho mal? ), el odio (alguien engañó a mi niña), el amor ( ¿la amo en cualquier caso? ), la inacción ( no hice lo que debía), las dudas ( y ahora.. ¿qué puedo hacer?) .... Todo lo que era sólido se derrumba ante nuestros ojos.
Roth, en boca de su alter ego el escritor Zuckerman, nos enreda en una ficción donde la literatura crece dentro de  la literatura. Un bucle que nos atrapa en el laberinto creativo y no mantiene en vilo hasta el final. Sufrimos con el Sueco y con él nos indignamos. Añoramos con él los tiempos en los que todavía se podía creer en el sueño americano. Una novela para leer una vez y otra más.