viernes, 2 de diciembre de 2011

¡Pechos fuera!


El pecho de las mujeres:  ese objeto de deseo. En realidad, dos glándulas mamarias destinadas a alimentar a los retoños. No hay más. Pues ayer mismo el Instituto Balear de la Mujer ordenó  la suspensión del sorteo de una operación de aumento de pecho, organizado por una discoteca de Mallorca, por considerar que atenta contra la dignidad de la mujer: <se presenta a la mujer como un objeto erótico, frívolo y sujeto a la instrumentalización de su cuerpo>, dice. Yo creo que más bien se la presenta como una tontita inmadura... y claro que las hay no?
 Por lo menos las chicas de la discoteca actúan por propia iniciativa, peor es el caso de la madre del Reino Unido que regaló a su hija, de siete años, una operación de pechos. Esta mujer es Sarah Burge y es una modelo conocida como la Barbie humana, quien ha declarado que a lo largo de su vida ha gastado más de medio millón de euros en operaciones para mejorar su cuerpo. Vamos, una enferma mental.
 ¿Pero es que a la mujer se la mide por sus tetas? No lo permitamos, no tenemos que se muñecas perfectas, delgadas y guapas. Hay que gritar aquella frase de Afrodita, la novia de Mazinger Z : ¡Pechos fuera! ¿Pero qué se puede esperar de una sociedad en la que triunfa la serie <Sin tetas no hay paraíso>. ?