martes, 27 de diciembre de 2011

El Coliseo se cae

Todos los que alguna vez hemos visitado Roma hemos caído rendidos a su belleza. Pero también hemos experimentado la sensación de que parte de esa belleza está a punto de caer derrotada por el descuido. El Coliseo, esa joya de 2.000 años de antigüedad, perdió el domingo, Día de Navidad, parte de su fachada. Al parecer, al paso de una paloma. Qué simbólico! Lo que yo me pregunto es cómo se dieron cuenta.
 El espolio sufrido por el Coliseo a lo largo de los siglos ha dejado lo que fue un tremendo anfiteatro, con un aforo de 50.000 espectadores y ochenta filas de gradas, centro de espectáculos durante 500 años, convertido en una ruina. Su deterioro se inició en la Edad Media, al cambiar su uso, llegando a transformarse trágicamente en una cantera. De sus ruinas se extrajo abundante material, en especial mármoles de primera calidad, para la construcción de otros edificios. Lo que lo salvó de desaparecer, fue que se convirtiera en santuario de los mártires cristianos, aquellos de los leones de la películas de Hollywood. 
Aunque la estructura está seriamente dañada, sigue siendo una de los iconos de Roma y de la civilización. Desde hace tiempo se alzan voces en toda Europa para criticar la privatización de este tesoro romano que es patrimonio de la Humanidad. Esta gestión privada de los bienes es uno de los legados de Berlusconi.  Firmó un acuerdo con el propietario de la zapatera Tods según el cual el empresario aportará los 25 millones de euros que cuesta la restauración del Coliseo y a cambio controlará durante 15 años la explotación y la imagen del monumento, esto le supondrá 200 millones de euros de beneficios. Buen negocio no?  Y entonces por qué no lo hace Italia?
Ya se que Europa no está para obras y reformas, pero si dejamos que se caigan los pilares físicos y morales de la civilización y la cultura, lo lamentaremos. Mientras, si puedes, visítalo, no vaya a ser que te quedes sin verlo. Emociona hasta las lágrimas. Te lo aseguro.