miércoles, 23 de enero de 2013

15 perfiles de éxito


El éxito o el fracaso empresarial nunca es cosa de una sola persona, pero un buen directivo puede marcar la diferencia. Cada uno tiene su librillo,  su método personal para ejercer el mando. Jaume Llopis y Joan Enric Ricart han entrevistado a 15 ejecutivos de empresas punteras y reúnen sus respuestas en su libro Qué hacen los buenos directivos. Una oportunidad para escuchar y aprender.
El libro tiene quince protagonistas, son los Ceos (chief executive officer)  de firmas tan conocidas como Coca Cola, Ikea, Nestlé o Vodafone.  Ellos explican en primera persona qué hacen, cómo piensan, cómo desarrollan y organizan su trabajo cotidiano, cuáles son sus intereses principales y sus prioridades.
Todos coinciden en su preocupación por crear y comunicar una visión de futuro para sus empresas y en la necesidad de motivar a su personal e implicarlo en el proyecto. Honestidad, confianza, delegación, predicar con el ejemplo... son ideas que se repiten en todas las entrevistas.
IKEA
Peter Betzel  presenta el modelo de Ikea, una empresa que asentándose en los pilares de reducir los costes y fomentar la innovación, se  plantea como objetivo mejorar la vida de las personas y no solo venderles muebles. Fomenta una cultura empresarial que favorece arriesgar, experimentar e incluso equivocarse.
 Francisco Román Riechmann de Vodafone considera la confianza  una pieza básica para que se produzca la innovación.  La humildad y sentido del humor están entre sus características favoritas a la hora de elegir a los miembros con los que  formar equipos.
Jose Mª Pujol Artigas de Ficosa, no tiene miedo de hablar de querer a los trabajadores, aunque se le acuse de cursilería. Aboga para dar libertad a los empleados y luego exigir responsabilidades. También le preocupan los pequeños detalles, que considera fundamentales para poder llegar a hacer lo grande.
 Rosa María García de Microsoft cree que no hay que temer al conflicto y considera prioritario involucrar al equipo en los valores de la empresa. No solo hay que mirar si se cumplen objetivos, sino cómo se cumplen, asegura.
CODORNÍU
María del Mar Raventós preside  el  Grupo Codorníu, una compañía familiar centenaria que  ha sabido transmitir de generación en generación la pasión por la tierra. El consenso es su palabra clave.
Bernard Meunier en la dirección de Nestlé,  incide en que hay que hacer un  ejercicio para adaptarla la compañía a cada país en función de su localización y de la situación de la empresa en él. También es partidario de  promover una cultura que acepte los errores para que el miedo al fracaso no limite la innovación. El error solo es un pecado si se repite, asegura.
Enrique Martínez Ballesteros, de FNAC, cree que tener clara la meta es especialmente importante en momentos de bonanza, cuando la abundancia de recursos nos incita a cometer multitud de proyectos, incluso aquellos que se alejan de la visión previamente definida.
 Marcos de Quinto afronta el reto de  gestionar la marca Coca-Cola  en España y   apunta que los  buenos resultados compran  libertad: el ejecutivo debe dar su punto de vista, pero también conceder libertad para que los colaboradores tomen decisiones.
Al frente de Merck la ourensana  Laura González-Molero cree que los verdaderos valores de una compañía florecen en momento de conflicto, cuando hay que definir prioridades. Piensa que la innovación ha de estar ligada a cualquier profesional y a cualquier proceso de la compañía y considera a las personas el activo más importante. A su juicio, un director general ha de ser capaz de vislumbrar cómo va a ser el futuro e ilusionar a los de alrededor.
Son solo unas pinceladas. El libro ofrece mucho más. Es una ocasión  privilegiada para conocer de primera mano las experiencias que llevan al éxito y contagiarse de la tremenda pasión que destilan este ejecutivos.