lunes, 7 de septiembre de 2015

Una ventana abierta a La Habana

 Historias de cubanos. La editorial Tusquets reúne en Aquello estaba deseando ocurrir los cuentos  del narrador cubano más internacional. Leonardo Padura, galardonado este año con el premio Princesa de Asturias,  pinta para nosotros un cuadro genuino y habanero que compone con las pinceladas costumbristas de sus relatos.
Retratos de hombres solos, algo perdidos, que buscan en las noches de La Habana un nuevo horizonte. A veces son soldados que sufren la guerra de Angola y que combaten la soledad con historias de amor que no acaban bien. Hay boleros antiguos, memorias recuperadas del pasado e infancias perdidas.
 Tampoco falta la huida, a veces con escala en Madrid, pero con Miami de fondo y la desesperanza de los que se quedan solos en la orilla viendo zarpar el barco de las ambiciones, de las traiciones. Padura nos regala en sus relatos un mundo de nostalgia y también amor. No podía faltar el sexo en las historias de la capital caribeña. Y aquí nos lo muestra cargado de erotismo, a todo calor tropical.
Padura abre de esta manera una ventana a Cuba y nos deja respirar su aroma. A los que anclados aquí añoramos el aire propio de La Habana, sus relatos nos llegan como una verdadera corriente subterránea. Un movimiento bajo los pies que nos quita el aliento.

Publicado en La Voz de Galicia