viernes, 28 de abril de 2017

Revindicando a Mercé Rodoreda.


Después de leer, con retraso, “Espejo Roto” y “La Plaza del Diamante” , no me queda más remedio que reclamar una mayor atención hacia esta escritora de gran peso y que creo que no ha sido valorada , ni en su momento  ni ahora , como se merece. Tanto García Márquez, que tuvo la suerte de conocerla personalmente y a la que expresó su admiración sobre “La Plaza del Diamante “, la cual releyó en varias ocasiones , incluso en catalán , como Rosa Montero que destaca “Espejo Roto” como su gran obra , sin menospreciar la otra pero a la que considera como una bella sonata pero no comparable a la grandiosa sinfonía que supone ésta, nos dan una valoración muy positiva de esta gran escritora. Lo que consigue Rodoreda , en su “Espejo Roto”,  es contarnos el transcurrir del tiempo a través de la historia diaria y los personajes que la componen , un discurrir ameno y vitalista en que de la juventud se pasa a la madurez y al otoño físico y mental con el ritmo sosegado en el que se producen los hechos de una burguesía catalana desde mediados del XIX hasta la guerra civil española . Una burguesía rica en un país pobre e inculto , y en que todos los derechos , incluido el de pernada , estaban en favor de los ricos y el despido sin ningún derecho en favor de los pobres . Una gran sinfonía donde todo armoniza y suena como si en la mejor sala de conciertos nos encontráramos, una gran obra. Con respecto a “La  plaza   del Diamante” es la magnífica historia de una Colometa insuperable , en un discurrir en la Barcelona previa a la guerra civil y durante ésta , con un Quimet atrevido y fantasioso que le convirtió la vida en un sobresalto continuo con la variante, muy incordiante, de la cría de palomas en casa , después la guerra y sus consecuencias hacen que los malos y buenos momentos se alternen en la vida de una Colometa a la que indefectiblemente cogemos cariño . Muy buena escritora que no merece caer en el olvido.

Remitido por Pucho Méndez