viernes, 24 de julio de 2015

Doctorow nos guía por el laberinto en el cerebro de Andrew.

Hoy ha muerto Doctorow. Otro grande que se va!


Puedo hablarle de mi amigo Andrew, el científico cognitivo. Pero no es agradable. Una noche se presentó con un bebé en brazos ante la puerta de su ex mujer, Martha. Porque Briony ... , su joven y encantadora esposa posterior a Martha había muerto ". "¿De que?" "A eso ya llegaremos" Con este impactante párrafo arranca Doctorow su ultima novela con la que se aleja se sus habituales panoramicas historicas con infinidad de personajes que le han dado la fama como las magníficas Ragtime o La Gran Marcha. Lo que nos propone ahora este eterno candidato al nóbel es introducirnos en la clasutrofóbica mente de Andrew . Un hombre que vive en un universo peculiar que nos irá desvelando poso a poco en las conversaciones que mantiene con su médico. A través de llas conocemos los personajes de su vida: sus dos mujeres, una de ellas ya fallecida, sus particulares suegros y su mundo diminuto, su hija . Son solo 176 páginas pero de gran densidad y adobadas con un peculiar sentido del humor. Los saltos temporales confieren un desorden al relato que nos sorprende con giros inesperados y  adquiere hacia al final tintes surrealistas, con unaextraña escena en la Casa Blanca. Un libro que rompe la trayectoria de un escritor consagrado que no ha tenido miedo a innovar aunque le haya costado numerosas críticas. "La verdad es que de todos los libros que he escrito, este es el que juzga más severamente al lector”, ha dicho Doctorow. Espero que no muy severamente.


Publicado en La Voz de Galicia.