martes, 17 de abril de 2012

Dos días y medio en Viena: tras los pasos de Sissi

Viena, la ciudad de Sissi emperatriz, es un destino para la primavera. La ciudad florece con los primeros soles y anima a caminar, a visitar sus jardines, sus palacios, sus museos. Estos son mis diez imprescindibles para dos días y medio en Viena.

Primer día . Recorrido por el centro histórico

1. Catedral de San Esteban. Iniciamos el itinerario en el corazón de la la ciudad, donde se alza la torre sur de 137 metros de altitud, llamada "Steffl", de la catedral gótica de San Esteban. Hay que subir  343 peldaños para disfrutar de un preciosa vista. 
2. Escuela Española de Equitación. Paseando desde la catedral nos dirigimos hasta el palacio Imperial de Hofburg donde además de múltiples maravillas podemos encontrar la escuela española de equitación, con entrada por la Michaelrplatz. Para asistir a los ejercicios matutinos de la escuela, que realizan con música, no hay que hacer reserva de entrada: se compran en la taquilla de martes a sábado, de 9 a 12.  Por las tardes también hay espectáculo.
3. La Secesión. Caminemos un poco más hasta la Karlsplatz y observemos la cúpula dorada del edificio conocido como La Secesión. "A cada época su arte. Al arte su libertad",  así lo dicen las letras doradas sobre la entrada de este edificio para exposiciones diseñado hace más de cien años por el arquitecto del Jugendstil Joseph Maria Olbrich.
4. Y ya, sin dilación, hacia el Museum Quartier . La plaza de los museos invita a tumbarse al sol con un bocadillo, aunque también hay interesantes bares de diseño. Según gusto y presupuesto.
5. No te puedes perder el Leopold Museum, abierto todos los días hasta las seis, excepto los martes que cierra, y que alberga la más importante colección de Egon Schiele del mundo, así como obras maestras de Gustav Klimt, aunque no su famoso beso.
6.Y ya podemos buscar una  auténtica taberna vienesa Heurige, en la que sirven exclusivamente vino vienés. Se reconoce por las ramas de pino silvestre colgantes y la inscripción “Ausg’steckt“ que indica que el local está abierto. Nuestro día acabó.

Segundo día. Buscando El beso

7 Palacio Belvedere. Empezamos el día con un beso. El que Klimt nos ofrece en el palacio de Belvedere.  Un momento para la emoción. 
8 y 9. Y con este estado de ánimo romanticón decidámonos a seguir los pasos de Sissí, visitando el Palacio de Schönbrunn. La antigua residencia de verano imperial requiere una visita con tiempo por sus numerosas atracciones y maravillosos jardines. Hay hasta un zoológico, además de un museo de carruajes y otro de marionetas. Merece la pena alquilar una audioguía, ya que hay mucho que ver. Para ir hasta allí, está algo alejado, se puede ir en el metro U4: estación Schönbrunn metro U4, el tranvía 60: estación Hietzing tranvías 10, 58, y el autobús bus 10A: estación Schloss Schönbrunn. El palacio está abierto hasta las 17.30, pero se puede permanecer en los jardines hasta la puesta del sol. Ay, qué romántico... Nos retiramos...¿a dormir?

Tercer día. Una jornada en la ópera

10.Y si el viaje finaliza un domingo (este día hay función por la mañana, generalmente a las 11)  debemos a toda costa ir a la ópera. Marcharse de Viena sin hacerlo es imperdonable. Hay una costumbre muy vienesa que son las entradas baratas (2 euros) para asistir a la opera. Hay que ir temprano, hacer cola por la puerta lateral del palacio de la opera, ya verás gente esperando, y comprarlas en una taquilla especial. Son entradas para ver la función de pie, pero desde una posición privilegiada, en el centro de la platea y bajo el palco imperial. Tienes una pequeña barra donde apoyarte un poco y descansar. El espectáculo es tan increíble que no sientes fatiga. No te lo pierdas!!!




lunes, 16 de abril de 2012

Saber perder: un libro para tiempos de crisis

Saber perder de David Trueba es un libro que enamora desde la primera página. Un texto muy indicado para estos tiempos de crisis en los que muchos se sienten a punto de caer derrotados por la injusta adversidad. Habla de derrotas y de triunfos y además nos introduce en el mundo del fútbol profesional, un ámbito del que muchas ignoramos todo. Una joven adolescente algo desnortada en la angustia del paso a la madurez, un padre en crisis laboral y personal, como tantos; un anciano que intenta esquivar la cita con el transcurso del tiempo y un joven futbolista al que el mundo se le rinde a los pies antes de empezar a vivir. Estos personajes entrelazan sus vidas y se ofrecen soporte como los supervivientes asustados de un mundo a la deriva.
Trueba nos conquista con una narrativa ágil y sencilla que transmite pensamientos más complejos de lo que puede parecer. Los sentimientos a flor de piel, la vida en carne viva y un libro que deja huella.

miércoles, 11 de abril de 2012

Más allá de la vida y Desde mi cielo: una película y un libro para reflexionar


Clint Eastwood nos lleva lejos en esta película, nada menos que hasta el más allá. Y nuestro matón favorito, ejerciendo en esta ocasión de director, lo hace presentándonos una historia de vidas cruzadas. Son tres personajes marcados por experiencias de aproximación al otro lado de la muerte: una periodista francesa que estuvo a punto de morir durante el tsunami que asoló el Sudeste asiático en las Navidades de 2004; un niño inglés que pierde a su hermano gemelo en un terrible accidente, y un norteamericano (Matt Damon) que tiene el don de comunicarse con los muertos. La escena inicial de la película Más Allá de la Vida ( Hereafter)  es estremecedora: el tsunami arrolla todo a su paso ante la impotencia general. Sólo por ella ya merece la pena la cinta entera. Nos predispone a la reflexión a plantearnos la eterna pregunta : ¿hay algo más? El final es algo facilón, sin duda lo peor, pero la película merece muchisimo la pena.
Pero no puedo terminar sin recomendaros un libro muy peculiar sobre este tema, del que también hay película aunque a mí el filme mucho no me gustó, es Desde mi cielo (Lovely bones) de Alice Sebold. El libro es muy imaginativo y creativo, aunque destila tristeza. Una niña de 14 años es asesinada y desde el cielo sigue la depresiva vida de su familia en la tierra, a los que añora con toda su fuerza.
Hoy que cumplo años me asalta el pensamiento profundo del transcurso de la vida. A veces es bueno pararse y reflexionar; para seguir con mayor empuje, claro, sólo para eso. Adelante!

lunes, 9 de abril de 2012

La caída de los gigantes: una gran obra para conocer la I Guerra Mundial

La caída de los gigantes es el último superventas del  conocidísimo Ken Follett. Un bestseller de más de mil páginas, primera entrega de una trilogía sobre tres de los principales acontecimientos históricos del siglo XX:  la I Guerra Mundial, la II Guerra Mundial y la Guerra Fría. Como todos los de Follett está fantásticamente documentado y en cada página se respira el magnífico trabajo que todo su equipo ha desarrollado para llevar adelante este libro, y digo su equipo, porque no parece posible que sea obra de una sola persona.
La trama gira en torno a cinco familias de diferentes procedencias sociales y nacionales y las consecuencias que la I Guerra Mundial tendrá para cada una de ellas en los distintos países en los que residen. Hay guerra y amor, por supuesto, que esto es un best seller, y también sexo, claro. Los personajes de ficción se mezclan e interactúan con los históricos ofreciendo un ameno fresco de la época. A mí la novela me resultó entretenida y además, instructiva.
Todos sabemos mucho de la II Guerra Mundial, hemos visto cientos de películas que nos la relatan desde todos los puntos de vista, pero... ¿y la Primera? Esta guerra era para mi una gran desconocida, un mero tema de historia que hasta hoy nadie me había presentado (exceptuándo Senderos de Gloria del gran Kubrick, una película de culto en blanco y negro que sin duda os recomiendo) como el drama que fue y en el que nunca me había sentido implicada emocionalmente. Este libro logra aproximarnos unos hechos históricos que casi habían caído en el olvido, pese a su importancia en la historia de Europa.
Las mil páginas se hace ligeras,aunque en algunas partes más rosas patina un poco, pero el conjunto es positivo.  Por supuesto es un bestseller y Follett quiere vender, así que no escatima pasajes algo cursis y personajes un tanto ridículos e irreales, pero su gran esfuerzo en la divulgación estricta de los hechos históricos lo compensan con creces.
Las próximas Navidades saldrá a la venta la segunda parte de la trilogía. Veremos si merece la pena. De momento habrá que empezar por el primero.

sábado, 7 de abril de 2012

La travesía del horizonte de Javier Marías: una novela de aventuras

¿Te gustan las novelas clásicas de aventuras?  Javier Marías resucita el género y cogiendo el testigo de los maestros del XIX , como Conrad o Stevenson, nos invita a embarcarnos en un viaje singular. La trama principal gira en torno al  capitán Kerrigan, un personaje excéntrico y millonario, que organiza un  viaje a la Antártida al que invita a  hombres de letras, de las artes y científicos. Lo que se presenta incialmente como un viaje de fines científicos se convierte en una mezcla explosiva de caractéres que descadenarán hechos insólitos e historias inverosímiles.
Secuestros, manuscritos misteriosos, negociantes aterradores, desiguales duelos, secretos inconfesables, damas en apuros y hasta un asesinato, nos trasladan, con un toque de humor, al mundo decimonónico.
Marías tira del hilo y nos lleva de una intriga a otra recreándose en la trama laberíntica. Nos mantiene en vilo esperando respuestas al modo de los folletones perodísticos por entregas de la  época: mañana se lo contaré..., pero ese mañana, no llega.
Este cariñoso y burlón homenaje a las grandes novelas de finales del XIX, nos ofrece una inolvidable aventura marítima, en la que el autor hace gala de su maestría y de su dominio de las técnicas narrativas. Si te embarcas con él, lo pasarás en grande!

jueves, 5 de abril de 2012

Dos días y medio en París: la ciudad de la luz. Diez imprescindibles.

París nos espera y es tan grande e inabarcable que más vale no lanzarse a la aventura de conocerla sin una hoja de ruta. Las jornadas son largas, así que vete provisto de calzado muy cómodo y no tengas miedo a la noche: la ciudad de la luz resplandece en la oscuridad. Estos son mis diez imprescindibles.


Primer día: Destino a la Torre Eiffel.


1.El Louvre.  Iniciamos la jornada en Museo del  Louvre.  Tras admirar la pirámide de cristal  y los jardines, accede al interior con un lista de lo que deseas ver, de otro modo te pasarás aquí el día entero. Te recomiendo no perderte la Gioconda (claro!), la Venus de Milo ( en la planta baja al entrar), la Victoria de Samotracia (entre la planta baja y el primer piso) que te dejará sin habla, o la fantástica colección egipcia... por el resto de los pasillos vete con los ojos cerrados, para evitar tentaciones.
2 Champs Elysees.  Seguimos camino, y tras atravesar la apabullante plaza de la Concordia y  disfrutando del ambiente cosmopolita parisino, dirigimos nuestros pasos hacia la magnífica avenida de los Champs Elysees. Se acerca el momento de tomar un descanso y comer algo. Te recomiendo un tentempié en el bar del Megaestore Virgin. Si, aunque no te lo creas, comerás bien y si vas con niños disfrutarán más que en el Louvre!! (Lamentablemente cerró)
3 Arco del triunfo. Con las fuerzas renovadas nos dirigimos al Arco del Triunfo en la Plaza de Charles de Gaulle, desde Concordia son poco más de 2 kilómetros.  Napoleón Bonaparte decidió construir este arco tras su victoria en la Batalla de Austerlitz (1805), tras prometer a sus hombres: «Volveréis a casa bajo arcos triunfales». Desde su azotea se ve una de las mejores vistas de París, aunque hay que subir una escalera de caracol con 286 escalones para contemplarla. 
4 Torre Eiffel . Desde el arco ya enfilamos la meta ( unos 20 minutos de caminata): llegamos a tiempo para ver el atardecer parisino desde la Torre Eiffel. La famosa torre domina la ciudad con sus 324 metros de altura. Hay que hacer cola para las entradas, menos cola  si te decides a subir el primer tramo por escalera y dejas el ascensor para el final. En cualquier caso merece la pena: si no subes te arrepentirás.
5. Paseo por el Sena. Conseguida la meta del largo día (el primero es el más duro, que para eso estamos frescos) solo nos queda relajarnos a bordo del batobus , que tomaremos al pie de la torre, y que nos permitirá un paseo romántico por el Sena disfrutando de París iluminado. La ciudad de la luz en todo su esplendor. Si nos bajamos en el Hotel de Ville nos encontraremos en un barrio lleno de vida donde podemos elegir un restaurante para cenar. Ya nos merecemos un descanso. Mañana será otro día.

Segundo Día :  Objetivo Notre Dame.

6. Notre Dame  Hay que subir a las torres para ver de cerca las gárgolas y buscar el escondite del pobre jorobado. Los niños lo disfrutarán. Abren a las 10, así que un poco antes ya hay que estar en la cola de las entradas. Por supuesto, al bajar hay que entrar en la catedral; ahí no hay cola, no cobran y vale la pena.
7. Jardines de Luxemburgo. Tras la visita cultural no dirigimos hacia unos de los jardines más bonitos de París: los de Luxemburgo. Caminamos atravesando el puente de Saint Michel y recorremos el Barrio Latino. Una vez allí, si hace sol, túmbate en la hierba con un bocadillo y presume de parisino!
8. Museo de Orsay. Y para terminar la jornada entramos en el segundo museo del viaje: Orsay, la casa de los pintores impresionistas.  Lo encontrarás al oeste caminando por la orilla sur del Sena (cierra a las 18 horas, menos los jueves que está abierto hasta las 21,45 y los lunes no abren). Tras deleitarte con Cezanne, Renoir, o Lautrec, encaminate al café Les Deux Magots, situado en el barrio de Saint Germain des Pres ( a 15 minutos del museo de Orsay). Sitio impresionante para tomar algo.

Tercer día: objetivo Sacre Coeur y Montmartre. 

9. Sacre Coeur. Como ya andamos justos de tiempo, nuestro avión sale temprano por la tarde, tomamos el metro hasta Anvers para llegar a la zona. Alcanzar la basílica no es fácil:  hay que remontar las encantadoras calles del bohemio barrio de Montmartre y luego las grandes escalinatas que nos suben hasta la cima de la colina donde se encuentra esta belleza completamente blanca. También se puede utilizar el funicular, que forma parte ya del paisaje del barrio y recorre los 108 metros de ascenso en 1.30 minutos.
10. Moulin Rouge.  De retorno, en la parte más baja del barrio, la zona de las plazas Blanche y Pigalle, el ambiente es diferente. Es zona de diversión y espectáculos. Ahí  encontramos el famoso cabaret Moulin Rouge, con su cartel para hacer una foto.. Y nos despedimos de París deseando volver. Queda mucho por ver...

Otros consejos.
Buscando hotel: Como supondréis hay un ciento de hoteles de todos los precios y categorías. Yo me alojé en Les Halles, zona muy céntrica con acceso directo al aeropuerto y las principales atracciones mediante la estación Châtelet-Les Halles. Concretamente estuve en el Novotel Paris Les Halles: un cuatro estrellas funcional, bien de precio y con habitaciones familiares.
Pase museos: Por 30 euros puedes comprar un pase de museo y monumentos para dos días consecutivos. Lo más importante es que este carnet te ahorra las colas!!!. La Carte Musées et Monuments se compra en los mismos museos. De los que yo te propongo la admiten en todos menos en la Torre Eiffel.
Para comer te aconsejo bistrots y brasseries, las segundas, son más caras.


Si te sirve de ayuda, me encantará que me dejes un comentario



lunes, 2 de abril de 2012

En Ruta por Portugal. De Lisboa al Algarve pasando por Óbidos



En  Ruta por Portugal. Día 1. De Lisboa a Óbidos.

Y le decimos adiós a Lisboa, pero no a Portugal. Antes de emprender el camino del sur, hacia el caliente y acogedor Algarve,  una pequeña marcha atrás y una  parada. Si París bien vale una misa, Obidos merece un rodeo (de Lisboa a Obidos la distancia es de 87 kilómetros, una hora y media en coche). Esta  maravillosa ciudad medieval amurallada parece sacada de un cuento de hadas con princesas y caballeros andantes. Sus casa blancas y sus callejuelas sabrá devolvernos el esfuerzo con su belleza. En las almenas de su castillo, que es una Pousada,  casi se vislumbra a Lancelot. Solo hay que dejarse llevar por los sueños ... y por los pies para recorrer los caminos, ya que no se puede entrar en coche.
La villa es conocida como la Vila das Rainhas, ya que en 1210, el Rey Afonso II “donó” la aldea a su esposa, la Reina Urraca, y de esta pasaría a otras reinas.
Todos los meses de julio se celebra un festival medieval que recrea otras épocas, con música medieval, caballeros,  brujas y obras de teatro.

Día Dos. Hacia el Algarve.

Y ahora sí, vámonos al sur! De todas las playas que tiene el Algarve, Falesia es la más bonita. Su acantilado rojizo y su mar verde la hacen inconfundible. Hay varios hoteles a pie de playa, elige según tu presupuesto.
Olvídate de Portimao o Albufeira, siempre abarrotadas, esto es un paraíso. Aún así, el paraíso puede resultar aburrido, sino que se lo digan a Adán y Eva, así que habrá que hacer alguna excursión.
                                                                                            
Yo os propongo una : Ir en busca del rayo verde. ¿No sabéis qué es?  El rayo verde es un fenómeno óptico real, que se produce bajo ciertas condiciones atmosféricas: cuando el disco solar se esconde sobre una superficie muy llana (por ejemplo el mar), sus últimos rayos quedan muy refractados por la baja atmósfera, de tal manera que sólo llegan hasta el ojo del observador los colores amarillo y verde; se aprecia como un destello amarillo verdoso justo en el instante de ocultarse la parte superior del sol. Yo lo ví en Cabo de San Vicente. Merce la pena ir  hasta allí a ver una puesta de sol y probar suerte.
Si te sirve de ayuda me encantará que me dejes un comentario.