Después de leer “Matar a un ruiseñor”, magnífica novela de la misma autora , pensábamos que el tema del racismo estaba perfectamente definido y el posicionamiento de la escritora también, la historia nos sumergía en el profundo sur de USA, en Maycomb una pequeña localidad de Alabama , en la que la acusación a un negro , por violación , y su mucho más que probable condena llevaron a intervenir en su defensa a Atticus Finch , abogado reputado y perteneciente a una de las familias de prestigio de dicho pueblo. Hasta aquí el planteamiento y después el desarrollo de una gran novela que debemos leer y releer . Ahora la autora nos traslada en el tiempo a unos veinte años más tarde de la situación anterior y en la que Scout, hija de Atticus residente en Nueva York , acaba de llegar a Maycomb con el propósito de pasar dos semanas de vacaciones y disfrutar de su familia ; padre bastante achacoso pero de intelecto vivaz, tío bohemio y perspicaz , tía auténticamente sureña, racista y clasista hasta en los corsés de ballestas y además, el eterno aspirante a novio , amigo de la infancia que ofrece amor sin pasión pero con seguridad para garantizarte una vida cómoda tranquila y aburridamente sureña en la cálida aldea . Lo trascendente surge al comprobar Scout que la figura sólida, integra y por encima de cualquier duda que Atticus ha sido para ella , no se corresponde con las vivencias actuales. ¿ Se puede ser racista y defender a un negro porque crees en su inocencia ’?, ¿Es fácil no ser racista en una comunidad en la que los negros son en su mayoría incultos vagos y alcohólicos ¿? Creo que la respuesta de Scout es la adecuada pero hay que vivir en esa sociedad para valorar las actitudes de cada uno, porque lo que es fácil es ser “antirracista de salón”. Novela para reflexionar.
Remitido Por Pucho Méndez
Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas
jueves, 1 de octubre de 2015
miércoles, 18 de junio de 2014
Claroscuro: una historia en blanco y negro
Ser blanco ser negro, ser blanco y negro a la vez. Este es el dilema que presenta Nella Larsen en su novela Claroscuro. Un relato escrito en 1929 que ahora llega hasta nosotros traducida al castellano por Pepa Linares y la editorial Contraseña. Son los años 20 en Nueva York, Harlem y sus habitantes negros viven su época dorada. La música, la cultura y el arte florece entre esta comunidad orgullosa de su raza. Pero no todos opinan igual. El color de la piel, en algunos casi blanco, brinda la oportunidad de pasarse al otro lado, de vivir la otra vida. Una tentación que algunos no resisten.
Nella Larse, de madre sueca y padre negro, extrae de su propia biografía la experiencia de la raza excluida. Retrata con minuciosidad los sentimientos y tensiones que condicionan la amistad entre dos mujeres negras de piel muy clara: Irene Redfield, casada con un médico afroamericano y fiel a su raza y Clare Kendry quien ha optado por ocultar su identidad racial y vive como blanca, está casada con un hombre rico que desprecia a la gente de color. Dos formas de entender la vida que llevarán a un desenlace trágico.
La historia es cautivadora y temperamental, pero tan interesante como la trama es la introducción que la editorial nos ofrece sobre la escritora. Una mujer que conoció al Lorca de Poeta en Nueva York, viajó Europa gracias al dinero de la beca Guggenheim, la primera que se concedía a una mujer afroamericana y vivió en Palma de Mallorca la proclamación de la República. También sufrió la infedilidad de su marido y acabó divorciándose. Su carrera literaria sufrió un revés y acabaría su vida trabajando como enfermera. Murió sola en 1964.
Publicado en La Voz de Galicia.
Nella Larse, de madre sueca y padre negro, extrae de su propia biografía la experiencia de la raza excluida. Retrata con minuciosidad los sentimientos y tensiones que condicionan la amistad entre dos mujeres negras de piel muy clara: Irene Redfield, casada con un médico afroamericano y fiel a su raza y Clare Kendry quien ha optado por ocultar su identidad racial y vive como blanca, está casada con un hombre rico que desprecia a la gente de color. Dos formas de entender la vida que llevarán a un desenlace trágico.
La historia es cautivadora y temperamental, pero tan interesante como la trama es la introducción que la editorial nos ofrece sobre la escritora. Una mujer que conoció al Lorca de Poeta en Nueva York, viajó Europa gracias al dinero de la beca Guggenheim, la primera que se concedía a una mujer afroamericana y vivió en Palma de Mallorca la proclamación de la República. También sufrió la infedilidad de su marido y acabó divorciándose. Su carrera literaria sufrió un revés y acabaría su vida trabajando como enfermera. Murió sola en 1964.
Publicado en La Voz de Galicia.
martes, 10 de julio de 2012
La mancha humana: Roth no decepciona
Un hombre y un secreto. Una doble vida y escándalo absurdo que lo empuja al abismo. Philip Roth desemascara en la mancha humana la farsa del american way of life.
De telón de fondo el escándalo Lewinsky que amenaza con derrocar al presidente Clinton. Sobre el escenario, Coleman Silk, decano de universidad, sucumbe ante el puritanismo más drástico y cobarde, por una expresión poco afortunada. Un frase que desata unas fatales consecuencias.
Silk es un hombre de varias caras. Su misma esencia es una falsedad, una gran mentira que solo conoce su amante secreta. Sus cuatro hijos, su mujer, su amigo el escritor (el alias de Roth siempre presente en sus novelas), sus colegas, viven en la completa ignorancia. Afrontan el futuro y actúan en el presente sin conocer la pieza clave sobre la que se sustentan sus vidas.
Un libro que nos cautiva desde las primeras líneas y que nos traslada a una América mojigata que tras lapidar a Clinton pretende imponer su espíritu metodista. Es el auge de lo políticamente correcto.
Roth con su magistral estilo nos conduce por un laberinto de sentimientos tan reales y sinceros que nos hacen sufrir con las contradicciones y reír con las ironías de Silky. Sus historias de amor nos enternecen y sus arrebatos de ira nos hacen compadecerle.
De telón de fondo el escándalo Lewinsky que amenaza con derrocar al presidente Clinton. Sobre el escenario, Coleman Silk, decano de universidad, sucumbe ante el puritanismo más drástico y cobarde, por una expresión poco afortunada. Un frase que desata unas fatales consecuencias.
Silk es un hombre de varias caras. Su misma esencia es una falsedad, una gran mentira que solo conoce su amante secreta. Sus cuatro hijos, su mujer, su amigo el escritor (el alias de Roth siempre presente en sus novelas), sus colegas, viven en la completa ignorancia. Afrontan el futuro y actúan en el presente sin conocer la pieza clave sobre la que se sustentan sus vidas.
Un libro que nos cautiva desde las primeras líneas y que nos traslada a una América mojigata que tras lapidar a Clinton pretende imponer su espíritu metodista. Es el auge de lo políticamente correcto.
Roth con su magistral estilo nos conduce por un laberinto de sentimientos tan reales y sinceros que nos hacen sufrir con las contradicciones y reír con las ironías de Silky. Sus historias de amor nos enternecen y sus arrebatos de ira nos hacen compadecerle.
Para completar el estilo más puro USA, Roth incluye a un personaje clásico: el soldado retornado de Vietnam. No podía faltar, con sus traumas y sus fobias. Y también la hija de un rico echada a perder...
En fin, la novela tiene de todo, amor, peleas familiares, ambición profesional, guerra, sexo... pero sobre todo tiene calidad. Sus vueltas, sus meandros, sus reflexiones, su ácida crítica. Es pura literatura. Roth no decepciona.
Ah! Y también han hecho una película.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


