viernes, 23 de mayo de 2014

Una delicada historia de amor a los libros

Ahora que los libros y los libreros corren peligro de extinción, reconforta disfrutar de la delicada prosa poética de Mary Ann Clark Bremer y sentir su veneración por los libros y la pleitesía que rinde a la belleza.
La novela, que rescata Editorial Periférica de las fauces del tiempo, como ya hiciera con Una biblioteca de verano y Después del invierno conforma un nuevo episodio de las  memorias de la autora. La princesa rusa y el librero de París transcurre en la capital francesa en la decada de los 60, en el barrio de Marais, pero el cuándo y el dónde son algo secundario en esta obra pequeña en extensión pero grande en dimensión. Es la historia de un amor a destiempo que termina de forma misteriosa. Un amor basado en la veneración de la belleza por encima de cualquier otra espiritualidad.  Son " los dos protagonistas de un amor a destiempo, representan, a su manera, todos los demás amores a destiempo y, en cierto modo, imposibles” , nos dice la autora.
Una historia a la que Mary Ann despoja de nombres propios para que nada nos distraiga de este amor casi religioso que acaba por encontrar un lugar para su altar y también su libro sagrado y sus imágenes."No he visto encuadernación más delicada ni estampas más perfectas, con un color como de acuarelas puras, que las de aquel librito. Se trataba de una edición inencontrable, según el Librero, de uno de los mejores relatos, el favorito de la Princesa -y también el mío-, de De Bastide, La petite maison. La cubierta, de tela, era roja, y resultaba tan placentero pasar la mano sobre ella, que daba la impresión de estar estrechando otra mano, una mano amiga y tibia. Las guardas, de un color que iba del verde oscuro al negro y que no puedo definir de otro modo, parecían haber sido pintadas también a la acuarela, por sus aguas y por sus transparencias. La tipografía, delicada y bien delineada, procedía, seguro, de alguna de las familias esculpidas por el maestro Garamond"
¿Quién  se resiste a esta descripción? El amor por los libros traspasa cada palabra y ya nos vemos impulsados a salir a buscar nuestra  La petite maison. Las referencias culturales son una constate en estas breves páginas donde también se haya una mención a Diderot amigo del escultor  Étienne-Maurice Falconet   y autor de un bajorrelieve en madera que será uno de los objetos fetiche de la pareja. Clark Bremer también hace un hueco para los dogones, extraña etnia primitiva de Mali a la que se vincula con los extraterrestres, y para los antropólogos que los estudiaron. Pinceladas para despertar la curiosidad del lector inquieto. Se agradece.

Publicado en La Voz de Galicia

jueves, 15 de mayo de 2014

Cuando la guerra irrumpe en la vida : Reto escritoras únicas.


El legado de Nemirovsky sigue creciendo. Una nueva traducción llega a España de la mano de editorial Salamandra. La novela Los bienes de este mundo hurga sin compasión en la herida de Europa para retratar a la sociedad francesa más burguesa y provinciana y su reacción ante el desorden bélico. La escritora combina el estilo más clásico y la mirada más ácida para dejar al descubierto la incapacidad  manifiesta de sus contemporáneos ante el drama y la destrución que supusieron las dos guerras mundiales. Una obra muy en la línea de su genial Suite francesa, de la que se puede considerar precursora. Irène Némirovsky escribió Los bienes de este mundo en 1940 y la publicó por entregas en el semanario Gringoire entre abril y junio de 1941. Lo hizo sin poder usar su nombre, bajo el epígrafe: “Obra inédita de una mujer joven”, para escapar a la prohibición de trabajar que recogían los estatutos contra los judíos aprobados por el gobierno de Vichy. Finalmente, en 1947, cinco años después del asesinato de su autora en Auschwitz, la novela se publicaría con su nombre y en forma de libro en la editorial Albin Michel
Nemirovsky , que narra los acontecimientos en caliente, tal como los vive, como testigo directo, se vale de la familia Hardelot para retratar sin piedad los resabios y prejuicios de la Francia más rancia y obsoleta. La historia  se inicia en 1911, en una localidad cercana a la costa norte del país, con el joven Pierre Hardelot  y su amada Agnes. De la mano de este matrimonio recorremos treinta años de historia de Francia, desde los preludios de  Primera Guerra Mundial hasta la ocupación alemana en 1940. Una historia que se repite sin que sus protagonistas puedan hacer nada más que asistir expectantes al terrible espectáculo de muerte y destrucción. Nemirovsky combina la narrativa convulsa de los hechos con la mirada critica al provincianismo, pero deja una rendija abierta a la esperanza con la dulzura de una historia de amor que sobrevive a los malos tiempos. Sabiendo cual fue el cruel destino de la autora, morir en un campo de concentración, enternece su tierno optimismo.

Publicado en La Voz de Galicia.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Canadá, lo mejor de Richard Ford

Había leído otras novelas de Richard Ford , pero nada comparable a esta. A la dificultad de escribir una gran novela , aquí hay que añadir que el protagonista es un chaval de quince años que nos cuenta, en primera persona, las duras vivencias en las que se ve envuelto. Ponerse en la piel de un adolescente, sin serlo, y no aburrir a la concurrencia, tiene un gran mérito, si además lo que cuentas está bien hecho, consigues un gran trabajo.
La novela esta llena de vivencias dramáticas en el corto plazo que nos ponen en la piel del protagonista y nos llevan a reflexionar con él y paladear con calma lo bien escrito. Hay momentos mágicos, como el de la idea del “pensamiento inverso”: “El hábito (propio de Dell) que me hacia creer que había importancia donde no había mas que carencia”. Es no sólo de gran exquisitez por lo que sugiere, sino que es muy apropiado en un adolescente , la forma de ver en el adulto admirado el acierto aunque en realidad sólo hay fallo.
 Tampoco quiere olvidar los consejos de la madre para la explicación de los hechos :”la ductibilidad”; la aceptación y adaptación de los hechos sin dejar que un único pensamiento malsano invada nuestra mente. Además del joven hay que destacar el personaje siniestro: Arthur Remlinger , que justifica todas sus acciones y que supedita cualquier cosa en favor de su “ego” y cuya máxima no tiene desperdicio : ” Algún día , en alguna parte sería capaz de explicarme todo aquello a mí mismo “. 
No quiero abusar de las citas, pero la novela esta llena de ideas que nos invitan a la reflexión y nos hacen valorar lo escrito, como la de la hermana de Remlinger :”Uno es bueno , si puede hacer algo malo , y decide no hacerlo” que la encuentro muy atinada. Para mí esta es una gran novela.

Remitido por Pucho Méndez


jueves, 1 de mayo de 2014

Donna Tartt vuela hasta el Pulitzer con El jilguero


Un libro que estimula la mente y toca el corazón. Así han definido El jilguero de Donna Tartt  los miembros del jurado del premio Pulitzer 2014 que han decidido otorgarle la distinción por la "madurez de una novela maravillosamente escrita, con unos personajes exquisitamente perfilados".  Más de mil páginas conforman esta cautivadora obra de la autora americana que conjuga los elementos del thriller  más actual y el clasicismo del novelón decimonónico de iniciación a la vida adulta.  Una combinación osada que nos atrapa sin remisión. Un joven de 23 años, Theo Decker, nos cuenta en primera persona su oscura vida, en la que, al clásico estilo dickensiano, a pesar de su pureza de corazón,  se ve empujado por la desgracia hacia el lado más cruel de la realidad en la que filtreará con delincuencia, drogas y desesperación.
Nueva York y sus distintos extractos sociales son el escenario principal de esta historia que también nos traslada a Las Vegas más infernales de la adicción al juego y al Amsterdam tenebroso de las mafias. Es  en la ciudad de los canales donde comienza el relato con un Theo que sueña con su madre. "Me encontraba aun en Amsterdam cuando soñé con mi madre por primera vez en mucho tiempo...."  Así empieza la biografía del protagonista que nos devuelve a sus 13 años, momento en el que una bomba lo deja huérfano. Un atentado en el Metropolitan de Nueva york del que consigue salir en apariencia ileso y con un tesoro oculto que marcará toda su vida."Me habrían ido mejor las cosas si ella hubiera vivido. Pero murió cuando yo todavía era un niño; y aunque todo lo que me ha sucedido desde entonces es mi culpa, al perder a mi madre perdí de vista cualquier punto de referencia que podría haberme conducido a un lugar más feliz, una vida más plena o agradable", nos cuenta.
Tres hombres: Boris su amigo del lado oscuro, su padre borracho y  jugador y el anticuario Hobie, que será su refugio, serán las influencias que dominarán su vida. Sufrimos con Theo su desgracia y nos alarmamos al ver el mal camino que toma, pero no podemos dejar de pasar las páginas para averiguar qué es lo que Donna Tartt nos tiene reservado en este universo helicoidal, en el que el joven se convierte en espectador desapegado y arrastrado por las circunstancias.
Es una novela a la antigua usanza, al estilo de los clásicos novelones del XIX, con buenos, malos, amor imposible y amistades incorruptibles. Pero su prosa sencilla, escrita para que se lea, destila también una modernidad arrolladora, que no tiembla  a la hora de hablar de atentados, cultura destruida, falsificación de la belleza o el sórdido mundo de la drogadicción. Imágenes a veces lacerantes y descarnadas que casi parecen sacadas de la series americanas más agresivas como True detective o Breaking bad. Junto ello, y en contrapunto, descripciones minuciosas sobre el mundo puntillista de la restauración de antiguedades que rompen en parte el ritmo angustioso del relato.
Y bajo todo, de telón de fondo, ese cuadro del jilguero atrapado, que representa el arte como bien superior, como espíritu que pervive a pesar de los hombres y de sus miserias. Una belleza perenne que nos envía su mensaje más allá de la vida.   Merece la pena el esfuerzo de leer mil páginas.No hay prisa, hasta  el 2025 Tartt no nos ofrecerá otro.

Publicado en La Voz de Galicia.



martes, 15 de abril de 2014

Cometas, soles y ahora, montañas.Hosseini triunfa otra vez

"Muy bien, si queréis una historia, os contaré una historia. Pero sólo una. Que ninguno de los dos me pida más. Ya es tarde, y tú y yo tenemos un largo día de viaje por delante, Pari. Esta noche tendrás que dormir. Y tú también, Abdulá. Cuento contigo, hijo, mientras tu hermana y yo estemos lejos. Y tu madre también. Vamos a ver. Una historia. Escuchadme los dos, escuchadme bien y no me interrumpáis." Así empieza Y las montañas hablaron , el último bestseller de Khaled Hosseini, y si  realmente escuchas oirás no una historia sino un ramillete de vidas entrelazadas que se van desenredando ante nuestros ojos.  Un historia coral que viaja en el tiempo y en el espacio desde Afganistán y Kabul, hasta París y California. Un entramado que se inicia en los 50 en una miserable aldea afgana y que que llega hasta la actualidad. En primer plano tenemos a dos hermanos separados en la infancia, de telón de fondo la invasión soviética, el paso de los talibanes, la llegada de los americanos. Un país que sufre, calla y se exilia.
El autor no duda en disparar sin recato a las fibra sensible del lector y además hace diana. Basta recordar a la niña con la cara destrozada por la mordedura brutal de un perro o a la hermana hermosa que queda inválida ante la falta de auxilio de la menos favorecida. Pero ofrece algo más. Una historia construida con inteligencia que te lleva hasta el final de la mano de personajes que te hablan al oído de sus flaquezas, de sus desengaños. Por algo es un superventas.
Más de treinta y ocho millones de sus dos primeros libros vendidos avalan esta nueva historia, por el que los lectores han llegado a hacer colas de cinco horas ante las librerías. Por algo será.

Publicado en La Voz de Galicia


jueves, 10 de abril de 2014

Un libro dos visiones.La trama nupcial, revisando a Jane Austen

Por Pucho Méndez.


Siguiendo la recomendación de Elena y con el buen sabor de boca que me dejó “Las vírgenes suicidas” , me aventuré en este novelón  de EUGENIDES. Una  gran novela, en la  que el autor se sumerge en un mundo tan complicado y cambiante como es la adolescencia y juventud , en la que el amor, el conocimiento y los sentimientos se entremezclan ,bullen y erupcionan  a cada instante y en el que la sinceridad se impone sobre los convencionalismos. En toda la trama tenemos un trío de personajes bien definidos y a los que acompañamos con interés y preocupación. Leonard es  un muy inteligente  maníaco depresivo con trastornos bipolares  al que   seguimos en su vida diaria y con el que aprendemos lo difícil de su existencia , sin aburrirnos conocemos en profundidad lo complicado e irresoluble de las enfermedades mentales y nos hace reflexionar sobre la suerte de no padecerlas .Mitchel   es un místico ,que busca aquí el mas allá, y que trata de volcarse en la ayuda a los demás, lo intenta con la orden de Sor Teresa de Calcuta, consiguiendo en parte sus objetivos pero como humano, sucumbiendo a la miseria , al asco, a la enfermedad y a la mierda.  Madelain es una estudiante de literatura inglesa del XIX, guapa y sexi que se vuelca con Leonard y  que conoce a Mitchel desde niños, mujer valiente y que soporta una importante  presión familiar además de sus propias dudas. Con todo esto Eugenides escribe una muy buena historia , diría que a la altura de una buena novela del XIX ,para mi lo mejor que le he leído, en la que tocamos el crudo mundo real  con nuestras manos.





Por Elena Méndez.

Amor, dolor, sentimientos. Jeffrey  Eugénides construye una trama propia de Jane Austen y luego la desbarata ante nuestros ojos. Maddy, Leonard y Mitchell forman ese triángulo de infelicidad y frustración sentimental en la que se basa la iniciación a la vida adulta. Tres universitarios con los sentimientos a flor de piel y los intelectos rigiendo sus vidas. Dos fuerzas contradictorias que les harán plantearse si lo que sienten es lo que deberían sentir, si lo que desean es lo apropiado o si deberían gobernarse por las teorías "deconstructivas" más avanzadas. Mitchell ama a Maddy, Maddy ama a Leonard y Leonard.... sufre un trastorno mental. Esta es la revisión de Austen en la que el matrimonio ya no es el punto final feliz que se alcanza o el anhelo que se escapa condenándonos a la muerte o al ostracismo. No, el matrimonio es solo una puerta más que se abre para dejar paso a nuevos problemas y que, ahora sí, también se puede cerrar si se desea. El divorcio cambia las perspectiva. Los tres personajes exponen ante nosotros sus sentimientos reales y también lo que les gustaría sentir, lo que sueñan con sentir. Ser perfectos, ser santos, ser normales.
Y luego están los padres, los amigos, los viajes....
Pero no te equivoques, esta no es una novela romántica. Es una gran novela.Si disfrutaste Midlesex, esta no te decepcionará.


domingo, 6 de abril de 2014

El detective Marlowe vuelve en el más puro estilo blanco y negro


                                 




















Marlowe ha vuelto. Los seguidores del detective están de enhorabuena.. El gran John Banville, bajo su  oscuro seudónimo Benjamín Black, ha obrado el milagro. El personaje creado por Raymond Chandler en 1934 regresa a nosotros en el más depurado estilo blanco y negro.
"Era martes, una de esas tardes de verano en que la Tierra parece haberse detenido. El teléfono, sobre la mesa de mi despacho, tenía aspecto de sentirse observado. Por la ventana polvorienta de la oficina se veía un lento reguero de coches y a un puñado de buenos ciudadanos de nuestra encantadora ciudad, la mayoría hombres con sombrero, que deambulaban sin rumbo por la acera", así comienza  "La rubia de los ojos negros"  y desprende un aroma de época que nos deja entrever tras el humo del cigarro el rostro del carismático Humphrey Bogart. Ni el fanático más purista podría ponerle pegas a esta versión mejorada de Philip Marlowe que bebe de las fuentes directas de su creador e, increíblemente, lo supera. El  lector avezado incluso encontrará algunos nombres conocidos como Rusty Regan de "Sueño Eterno" o a Terry Lenox de "El largo adiós", historia de  la que puede considerarse continuación, aunque se leen de forma independiente.
La trama es clásica: una rubia de profunda mirada, largas piernas y cuenta corriente abultada, busca a un amante desaparecido. Es Clare Cavendish, la rica heredera de un emporio de perfumes, que pretende que Marlowe encuentre a  Nico Peterson. Un amante que transita de la vida a la muerte, y viceversa,  a medida que avanza la historia.
Arranca la década de los cincuenta y estamos en  Bay CityNuestro detective todavía fuma y bebe, pero es algo menos racista,  menos misógino. Por momentos, hasta tierno. "La abracé y, bajo mis manos, sus omóplatos me recordaron dos cálidas alas cuidadosamente plegadas", dice.  Un Marlow tan humano que hasta se atraganta: "Debió de percibir la incomodidad que me creaba su velo, pues, levantando una mano, lo apartó de su rostro. Sin él sus ojos resultaban todavía más  impresionantes; al contemplar su lustrosa e intensa negrura, sentí un nudo en la garganta".
Banville, que definió el desafío propuesto por los herederos de Chandler como una gran aventura,  rinde homenaje al maestro y toma ya desde el título, sacado de unas notas dejadas por el creador, la senda marcada. El reto no era fácil y menos para una primera figura de las letras irlandés, que incluso se permite el guiño de burlarse del acento británico de algunos de los personajes. Pero su exquisita prosa lo logra:  “Los murciélagos chillaban y aleteaban, como fragmentos de papel carbonizado sobrevolando una hoguera”.
Nuestro rudo detective está de vuelta y con él todo el universo de clases sociales enfrentadas: ricos sin escrúpulos y matones de medio pelo. Pero también los paisajes, las reflexiones sobre la vida y la muerte y sobre el amor. "El largo adiós" que nos anunciaba Chandler  finalmente no ha sido tan eterno como su sueño. Esperemos que venga para quedarse.


Publicado en La Voz de Galicia.