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viernes, 4 de noviembre de 2016

Un hombre astuto de Robertson Davies. Nuestro libro de los jueves llega en viernes....

Después de leer lo último de este gran escritor, uno se pregunta en qué  pensaban los del comité del Nobel a la hora de no  concederle el premio, porque la obra de este autor es digna de cualquier premio literario que exista. Este hombre te deleita con sus narraciones llenas de inteligentes sugerencias  al mundo de la cultura, la religión, el teatro o las tradiciones de un Canadá con cierto aire “aldeano” que trata de afianzar su personalidad con independencia del Imperio.
 Leer a un escritor culto y al mismo tiempo de escritura sencilla hace que disfrutes de la lectura según tu propio nivel y capacidad , nunca te aburre, porque no hay pedantería, y siempre piensas que de conocer más le hubieras sacado más partido a la lectura. Esta fue la última novela de R. Davies y se nota una cierta preocupación por la salud, por la enfermedad, siempre tratadas con elegancia y humor, pero como con una cierta premonición de un final cercano, de hecho murió al año siguiente de publicar esta novela y dejó inconclusa su última trilogía. 
La novela nos cuenta la historia de un médico canadiense, bastante atípico por sus métodos avanzados de consulta y trato con los pacientes, no siempre bien visto por la comunidad pacata donde le toca ejercer. Desde su infancia, y en  relación con dos amigos íntimos, va discurriendo por toda suerte de situaciones entretenidas y sorprendentes, y ya en su madurez avanzada se encuentra en la obligación de tener que contar más de lo que quiere a una inteligente y guapa periodista , que quiere saber todo. Muy buena novela escrita por el mejor, o uno de los mejores novelistas del siglo XX. Regálate una buena lectura.

Remitido por Pucho Méndez

miércoles, 7 de mayo de 2014

Canadá, lo mejor de Richard Ford

Había leído otras novelas de Richard Ford , pero nada comparable a esta. A la dificultad de escribir una gran novela , aquí hay que añadir que el protagonista es un chaval de quince años que nos cuenta, en primera persona, las duras vivencias en las que se ve envuelto. Ponerse en la piel de un adolescente, sin serlo, y no aburrir a la concurrencia, tiene un gran mérito, si además lo que cuentas está bien hecho, consigues un gran trabajo.
La novela esta llena de vivencias dramáticas en el corto plazo que nos ponen en la piel del protagonista y nos llevan a reflexionar con él y paladear con calma lo bien escrito. Hay momentos mágicos, como el de la idea del “pensamiento inverso”: “El hábito (propio de Dell) que me hacia creer que había importancia donde no había mas que carencia”. Es no sólo de gran exquisitez por lo que sugiere, sino que es muy apropiado en un adolescente , la forma de ver en el adulto admirado el acierto aunque en realidad sólo hay fallo.
 Tampoco quiere olvidar los consejos de la madre para la explicación de los hechos :”la ductibilidad”; la aceptación y adaptación de los hechos sin dejar que un único pensamiento malsano invada nuestra mente. Además del joven hay que destacar el personaje siniestro: Arthur Remlinger , que justifica todas sus acciones y que supedita cualquier cosa en favor de su “ego” y cuya máxima no tiene desperdicio : ” Algún día , en alguna parte sería capaz de explicarme todo aquello a mí mismo “. 
No quiero abusar de las citas, pero la novela esta llena de ideas que nos invitan a la reflexión y nos hacen valorar lo escrito, como la de la hermana de Remlinger :”Uno es bueno , si puede hacer algo malo , y decide no hacerlo” que la encuentro muy atinada. Para mí esta es una gran novela.

Remitido por Pucho Méndez