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miércoles, 11 de julio de 2012

En Ruta por la Vía de la Plata: de Santiago a Sevilla

Aunque parece que nunca circuló plata por esta vía, si la recorres encontrarás oro. Vente conmigo a hacer este camino por la historia y no te arrepentirás. Eso si, iremos por la sombra...
El Apóstol Santiago nos despide jubiloso, su botafumeiro nos perfuma las ropas para emprender este viaje hacia el sur. Son 893 km de aventura en la carretera, de pasión viajera. Desde Santiago 426 km, unas cinco horas nos separan de Salamanca donde las piedras hablan de cultura.

Primer día: Salamanca: 
1 Su Plaza Mayor nos asombra y su zona de vinos nos reaviva el espíritu. Será en su Plaza Mayor donde empezaremos ha recorrer esta ciudad patrimonioo de la humanidad.
2.Desde aqui, y cuando te hayas hartado de admirar la plaza, puedes salir por el Corrillo y seguir por la Calle Meléndez, enseguida llegarás a la Casa de las Conchas. Debe su nombre a las más de 300 conchas representadas en su fachada.
3 A continuación, doblando la esquina de la Clerecía, sigues por la Calle Libreros, y a pocos metros está la fachada de la Universidad, donde podrás buscar la rana. Cuenta la leyenda que el estudiante que vaya a estudiar a Salamanca y encuentre la rana en la fachada de la Universidad, tendrá suerte y aprobará los exámenes.
4 Prácticamente en la trasera de la Universidad están las Catedrales, la Nueva y la Vieja. Puedes ver el Astronauta en la fachada de la Nueva. Esta imagen se hizo en el S.XX, con motivo de una restauración y como símbolo de la época en que se realizó. La Catedral Vieja, anexa a la Nueva, conforma con ésta el conjunto conocido como Patio Chico, de gran belleza.
5 A escasos metros, está el Huerto de Calisto y Melibea. Se halla en el lugar en que se cree que Fernando de Rojas ubicó el encuentro de los protagonistas y el escenario del trágico desenlace de la novela "La Celestina". Desde allí se puede contemplar la Muralla, el río y las Catedrales, entre otros. Bonita foto.
6 Nos queda volver hacia el Puente Romano.
7 Y de camino, puedes ver la fachada sur de la Casa Lis, una extraordinaria armonía de vidrieras.
8, 9 y 10 Nos toca reponer fuerzas. Vamos de tapas:  Una paradita em el restaurante Montero, para probar su morcilla y suss croquetas (Plaza de Corrillo, 12 www.elmontero.es );  o probar las cocochas y los callos de Casa Paca (Pl. del Peso 10 y San Pablo 1 www.casapaca.com );  o si prefieres algo más innovador dejate caer por el  Tapas 2.0 – Gastrotasca  (Felipe Espino, 1).
Por hoy es suficiente: a dormir.

Segundo día. Cáceres. Sólo 200 km nos separan de Cáceres, así que no hace falta madrugar mucho. En dos horas y media estamos allí. 
1.Su casco histórico es un maravilla, por algo es Patrimonio de la Humanidad. Para entrar hay que subir unas escaleras que hay en la plaza mayor. Callejear por el cuando el sol deja de apretar es una lección de historia viva. Estilos artísticos se mezclan en sus calles que combina palacios e iglesias de igual belleza. 
2.La casa de las veletas alberga en su sótanos el aljibe almohade del antiguo Alcázar,entre los siglos XI y XII. No hay que perderselo. Además se está fresquísimo!! 
3. Las fachadass y sus emblemas guardan historias curiosas: como la casa del mono.
4 y 5.Unas migas en la Plaza mayor y un queso del casar nos alegrarán la noche. Si somos más sibaritas el restaurante Atrio es un templo de la modernidad gastronómica.
6 Para dormir el NH palacio Oquendo, muy céntrico y bonito.


Tercer día. Mérida romana.  Un trayecto de 76,5 km, 1 hora, y ya estamos en Mérida. Os propongo que me sigais en este trayecto circular que nos permitirá ver lo mejor de lo mejor. 
1 Empezaremos visitando el puente romano y el río Guadiana. Un regalo para la vista. 
2 Cruzaremos las calles más céntricas de camino al corazón de la ciudad: el teatro romano. Habrá que verlo por la mañana y regresar por la noche cuando haya función. 
3.En frente el museo nacional de arte romano nos depara alguna sorpresa.
4.Las terrazas de esta zona son un buen sitio para reponer fuerzas.
5 Nos encaminamos al circo. No es el Coliseo, pero poco le falta. Podremos revivir los juegos de gladiadores y leones sobre la arena.
6.Y ahora a descansar un poco antes de el espectáculo nocturno en el teatro. Su festival de teatro clásico en los meses de julio y  agosto es una cita con la historia que si duda disfrutarás. Creo que pocos entornos son más idóneos para visitar a los clásicos griegos o romanos. 

Cuarto día. Sevilla, a 189 km, aproximadamente a 2 horas de Mérida, es nuestra última parada.
1Un paseo junto al río desde el puente de Triana a la Torre del Oro nos hace entrar en ambiente. 
2 Si en Santiago nos despedía una catedral en Sevilla nos recibe otra famosa por su Giralda.
3  Desde allí nos abrimos camino al frescor de los Reales Alcázares, donde merece la pena demorarse un poco en visitar sus jardines interiores y exteriores, si el calor no aprieta mucho. Frente a la catedral, el Horno de San Buenaventura del año 1385 ( y no es una errata) es el sitio ideal para tomar un descanso. 
4Y nos adentramos en el barrio de Santa Cruz. Seguro que te enamora. Lo mejor es que te dejes llevar por tus pies hasta que te canses. No dudes en asomarte a los patios de las casas que tengan la puerta abierta, algunas esconden tesoros. Y entonces, te tomas una cerveza en una terracita.
5 Para terminar el día, os recomiendo un paseo por el fresco parque de María Luisa y si aun hay energías por la Plaza de España.
6 Como fin de fiesta visita un tablao. Será una experiencia.


viernes, 25 de mayo de 2012

En Ruta por Andalucía Occidental : De El Rompido a Bolonia en cuatro días

Se acercan las vacaciones y miramos hacia el sur. A donde habita el sol. Os propongo una ruta no apta para alérgicos al mar: es la costa occidental de Andalucía. Partimos de Islantilla en Huelva y acabaremos en Tarifa, Cádiz. ¿Me acompañas? Son sólo 400 kilómetros de placer.




Día 1. Nuestra primera parada es un paraíso natural: la playa de El Rompido en Cartaya, Huelva. Solo hay una forma de llegar: en barco. ¿Te va gustando? El Flechamar , nombre poético, te llevará hasta su arenal desierto, a sus aguas cálidas, surcando la desembocadura del río Piedras y su flecha arenosa. Allí no hay nada: solo el mar y tú. Llévate, agua, bocata y sombrilla y disfruta de tu estancia en el paraíso. No te olvides la crema de protección solar y espera a la puesta de sol. Después de la playa, una cena en el puerto de El Terrón, junto a las redes de los pescadores. En Islantilla hay hoteles y hostales para dormir.
   Día 2. Seguimos comulgando con la naturaleza: vamos a Doñana. A 75 kilómetros de El Rompido se encuentra este paraje protegido. Hay distintas rutas que se pueden realizar y de las que te informarán en el centro de visitantes. No hay que perderse la marisma madre, uno de los paisajes más hermosos de Doñana, situado junto a la aldea de El Rocío. ni  los Pinares, para ver al lince ibérico y los alcornocales para avistar gamos y ciervos. Las Marismas son el  corazón del parque y hogar de numerosas especies de avesEl centro de visitantes cuenta con cafetería. Para terminar el día nos vamos de tapas al Puerto de Santa María donde pasaremos la noche. Allí, en el paseo del río, encontrarás donde tomarte un cazón adobado al estilo de Cádiz o unas pijotas.Y claro unas cañas... Del parque al Puerto de Santa María hay poco más de 200 kilómetros, unas dos horas.

 Día 3. Salimos para Barbate (70 kilómetros, una hora ) a conocer una de las playas más hippys de la costa de Cádiz: Los Caños de la Meca. En los caños hay calas para todos los gustos: unas muy concurridas como la de El Pirata hasta la más desierta y nudista. Entre unas y otras nosotros pararemos en Los Castillejos. unas pequeñas calas que se ubican en  unos acantilados desde los que caen cascadas de agua dulce. Así como lo oyes: mar, arena y fuentes naturales. Y para redondear el efecto spa,  en las paredes de los acantilados muchos buscan un lodo supuestamente beneficioso con el que se embadurnan el cuerpo.¿Se puede pedir más? Si que se calme el Levante. Aquí hay camping, así que ya tenemos donde pasar la noche.

Día 4. Hacia el paraíso del surf. Y ya llegamos a nuestra Meca surfera: Tarifa. Cincuenta kilómetros y avistamos Bolonia, con su duna resplandeciente al sol. Creerás que exagero pero este paraje natural virgen ofrece una duna móvil que ha sido declarada monumento natural.  Es espectacular. Y por si no fuera suficiente cuenta con las ruinas romanas de Baleo Claudia, allí mismo, junto a la arena y en excelente estado de conservación. ¡¡Que mezcla más singular!!! No hace falta ser surfero para disfrutar de este mar, pero ellos desde luego lo disfrutan. Hay chiringuitos para comer, pero no es fácil encontrar alojamiento en Bolonia, aunque Tarifa está cerca y ofrece bungalows  y campings. Y sino.... pues una noche en la playa contemplando las estrellas....


lunes, 7 de mayo de 2012

En Ruta por la cornisa atlántica. Galicia en cinco días

Estas vacaciones nos vamos de ruta por la cornisa atlántica. Nos vamos a llenar de aire de mar, nos llevaremos en los ojos el azul del océano y en la cabeza la dulzura de sus dunas.  ¿Te sumas?
Primer día: de Ortigueira a La Coruña. 
Nuestro viaje se inicia en una playa emblemática, la de Morouzos en Ortigueira. Es la playa que cada año el segundo fin de semana del mes de julio acoge durante cuatro días el Festival Internacional del Mundo Celta. Jóvenes de toda Europa invaden este tranquilo arenal con sus tiendas y convierten la playa en una tremenda fiesta. Si quieres empezar las vacaciones a todo ritmo esta es tu fecha, pero te aseguro que la marcha alocada que puebla Morouzos esos días nos es apta para todas los edades... ¡ni todas las cabezas! Si quieres un inicio más relajado sólo tienes que evitar ese fin de semana, pues el resto del verano aquí reina la paz. Y la belleza, ya que es una de las playas más bonitas que he visto: No hay edificios a la vista, tiene unas dunas preciosas y enfrente una isla, la de San Vicente, a la que en la bajamar se puede ir andando. Dos kilómetros de playa de arena fina y un precioso pinar donde disfrutar del picnic ¿Alguien da más?



Después del día de playa nos dirigimos a La Coruña a cenar y a dormir. Estamos a 95 kilómetros de nuestro objetivo: menos de hora y media. 
En La Coruña un paseo por la céntrica calle de La Estrella para disfrutar de su zona de vinos y tapas nos puede resolver la cena. Por supuesto hay muchos buenos restaurantes para todos los presupuestos. Y claro, las marisquerías: el Suso 2 (plaza de Portugal), o el 10 (plaza de España), están entre las más conocidas.
Por la mañana, antes de pasar a comer a la plaza de María Pita  ( os recomiendo el mesón A Penela), una visita al Monte de San Pedro , al que se sube en ascensor, os dejarán en la retina unas vistas inolvidables. 
Segundo día: Santiago, abrazar al Apóstol.
Y nos vamos para Santiago que el Apóstol espera nuestra visita. En menos de una hora recorremos los 76 kilómetros de autopista que nos separan del final del camino jacobeo.
En esta ruta relámpago nos queda tiempo para abrazar al Apóstol y compartir los sentimientos de los que cada julio se acercan a su morada para celebrar el fin del camino. Por cierto, el 25 de julio es el día de Galicia: este día es festa rachada, la fachada de la catedral se ilumina de mil colores y la ciudad revienta de peregrinos. Si buscas la calma evita este día, claro. 
Unas tapitas por la calle del Franco y ya estamos listos para dormir.
Tercer día: playa de Carnota. 
Tras echar un último vistazo a Santiago mientras desayunamos al sol nos preparamos para otro día de playa que no olvidaremos. Carnota: un paraíso. En menos de una hora y media habremos recorrido los ochenta kilómetros que nos separan de este mar verde y transparente, que casi parece caribeño. Una playa que la revista alemana Traum Strande incluyó entre las cien mejores del mundo. Y que tengan que venir los alemanes a contarnos esto!!
Son siete kilómetros de playa, interrumpidos por una extensa flecha arenosa en la desembocadura del río Valdebois . Te dejará con la boca abierta. Aquí no hay camping, (el más cercano está en la masificada playa de Louro en Muros, a siete kilómetros), solo hay algún  hotelito o pensión. Si el plan es dormir aquí después de cenar en Casa Manolo, conviene tenerlo previsto.


Cuarto día: hacia las islas Cíes
Y salimos ya de A Coruña rumbo a las Rías Baixas. Viajamos hacia Vigo y allí tendremos nuestro puerto base, ya que ahora nos toca cruzar el mar... Tenemos dos horas de coche, 140 kilómetros, para llegar a la ciudad más moderna de Galicia. Una vez allí, hay que dirigirse a la zona portuaria y tomar un barco para la islas Cíes (mejor reservar el pasaje antes por internet). En las islas hay cámping  y veremos que nos hará falta: un día allí se hace demasiado corto!!! Un consejo, vente provisto de un buen calzado para recorrer todos los senderos y de una sombrilla: el sol abrasa!!! 
Y después de bañarnos por última vez en la playa Rodas, la más bonita del mundo según The Guardian, volvemos a Vigo. 
Quinto Día: Baiona y La Guardia

Para descansar de tanto sol hoy hacemos una ruta turística por dos villas marineras. Baiona y La Guardia. Las calles de Baiona se transforman en verano con cientos de turistas sentados en sus terrazas. El paseo que da la vuelta al castillo es muy agradable y su casco antiguo nos libra del calor del mediodía. Prácticamente todo el verano hay fiestas locales y una gran animación en las calles. 
Para rematar la jornada nada como acercarse a la villa de La Guardia a cenar una langosta....


Y terminado este periplo gallego, podemos pensar en seguir hacia Portugal, si es que hay energía y dinero!! Lisboa nos espera...


Si te sirve de ayuda me encantará que me dejes un comentario