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sábado, 11 de mayo de 2013
"Aquí y Ahora" Paul Auster y J. M. Coetzee. Cuando se encuentran dos genios.
Remitido por Pucho Méndez
A veces surgen este tipo de encuentros y de buenas noticias para los lectores, porque les da la posibilidad de conocer algo más de aquellos escritores a los que admira o simplemente leen. Me refiero a esta interesante relación epistolar que nos regalan Auster y Coetzee. Yo me declaro ferviente lector de ambos, y gracias a este intercambio podemos conocer lo que opinan sobre todo tipo de temas actuales, como las críticas, el arte, el incesto, el deporte ( me sorprendió el interés de ambos por el deporte, y su valoración del mismo) etc. Como se puede ver temas de lo más variado y que constituyen la vida misma o parte de ella, además visto desde la madurez avanzada de la que disfrutan ambos escritores.
El libro es un auténtico canto a la amistad, diferenciando la amistad entre hombres, y entre hombres y mujeres. Como dice Coetzee en su primera carta, rememorando a Ford Madox Ford :”Uno se acuesta con una mujer para estar en condiciones de hablar con ella. En otras palabras, hacer de una mujer tu amante, no es más que el primer paso; el segundo, hacer de ella tu amiga, es el que importa”. También niega la posibilidad de hacer de una mujer tu amiga, si no ha sido tu amante. Esto cuanto menos es discutible, pero lo que tiene verdadero valor, es que estando de acuerdo o no , el lector va enriqueciendo su óptica a medida que progresa en la lectura, sin apenas darse cuenta debido a la calidad, calidez y sencillez de lo escrito. El libro debe leerse con lentitud para disfrutar de su sabor.
domingo, 26 de febrero de 2012
La noche del oráculo : un gran libro de Paul Auster
Tengo con Paul Auster una relación desigual. A veces me emociona y otras me decepciona totalmente. En realidad creo que eso nos pasa con casi todo el mundo, ¿no? Si alguien consigue conmoverte, llegarte al corazón, es fácil que en otro momento pueda desilusionarte. Sólo el que te resulta indiferente nunca te defrauda.
Pero hablábamos de literatura no de relaciones personales... Conocí a Auster con Leviatán y me rendí a sus encantos. Ahora y tras algunos desencuentros y aproximaciones llego, con retraso, a la La Noche del Oráculo. Una novela que como las muñecas rusas encierra una historia dentro de otra, y otra más dentro de la última, a cada cual más original. Sydney Orr, el protagonista, es escritor. Auster nos conduce de su mano por el proceso creativo literario, por el origen y el desarrollo de la historias con referencias al cine y a literatura. Sydney es un personaje vulnerable, está recuperándose de una enfermedad a la que nadie esperaba que sobreviviera. Se encuentra confuso y desorientado. Se aferra al amor de su esposa. Sentimos la necesidad de protegerlo.
Frente a él el señor Chang es la maldad. Una maldad que en este libro se verá representada por dos personajes llenos de violencia y rencor.
Auster dijo que este libro trataba del amor y del perdón. Yo creo que habla también de odio y de confianza.
Las historias están contadas en muy distintos estilos: pulcra la que relata Auster, algo errática la que escribe su personaje y emotiva la que este construye sobre su esposa- Todas encajan como piezas de un puzzle y van confluyendo ante nuestros ojos. Nada sobra, nada falta.
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