sábado, 24 de agosto de 2013

A vueltas con Harry Quebert

Haciendo  una reflexión sobre esta novela  que, como  dice Elena, “engancha “me viene a la mente la valoración de las lecturas no sólo en función de su capacidad de captar al lector, cosa bien difícil, sino  también teniendo en cuenta su calidad literaria, y es aquí dónde encuentro el mercado saturado de obras que no tienen esa calidad que diferencia una gran novela de una novela “de paso”. Digo esto , porque  aunque considero la obra de Joel Dicker como un “ éxito de verano “ con grandes virtudes , plena de  emociones ,aventuras , y dando cuerpo a un auténtico  “Thriller” siguiendo  la línea del famoso “Millenium”  de Steig Larsson o “El  mundo entre costuras” de María Dueñas ,y a los que reconozco su mérito , los encuentro con falta de peso en la escritura es decir falta de trabajo sobre cada palabra escrita ,   exceso de hojas escritas que no aportan nada, diálogos para besugos , en definitiva una carencia de repensar  constantemente sobre lo escrito, tal como da la impresión que hacen escritores de gran talla, como, por  citar algunos  actuales: J. Marías , J.M. Coeetze  A. Munroe  etc.  Me acuerdo ahora de “los Enamoramientos” un magnífico Thriller en el que es difícil encontrar algo superfluo, y en el que  tenemos  , además de emoción, intriga ,  sospecha ,duda , aventura …etc.., un gran soporte literario en el que cuando finalizas de leer una hoja  , no puedes menos que pararte a pensar en la calidad de lo leído. Ahí radica la diferencia, una cosa es leer con emoción y suspense a “vuela página” y otra  es leer con admiración por hoja leída. Dada la inundación del mercado tratemos de elegir lo mejor sobre lo pasable..
Remitido por Pucho Mendez

sábado, 17 de agosto de 2013

¿Eres una mujer difícil?

John Irving nos ofrece un retrato femenino excepcional en Una Mujer difícil. Un historia compleja, prolija, con bifurcaciones. Un relato dividido en dos partes: La primera se lee del tirón. La segunda se reposa, se ríe y se vive. Maravillosos personajes femeninos: madres e hijas, esposas y novias. También prostitutas.Y en medio de los sentimientos, la literatura, el crimen, la investigación policial.
Muchas novelas en una. Pasión, ternura. Mujeres en la encrucijada. Mujeres ante la muerte, ante la vida, ante el amor. Y los hombres jugando un papel secundario, aunque a veces algo tenebroso.También personajes cargados de humor, de ironía.
Ruth viene al mundo porque sus hermanos han muerto. Un comienzo difícil, una vida compleja. La acompañamos en su infancia solitaria de niña sin madre y sufrimos las traiciones de sus novios canallas. Compartimos el amor-odio por su padre el escritor de cuentos y dudamos de su elección de marido. Añoramos a su madre y  gozamos al verla con un hijo. Toda una vida. Irving crea un mundo que nos cautiva. Escribe para ser leído. Y nosotros lo leemos.



martes, 13 de agosto de 2013

Trabajando con el enemigo



En las empresas todo el mundo está asustado. Por los pasillos corre más miedo que aire. Las jerarquías internas ya no son lo que eran, pero encontrar un buen jefe en estos tiempos de sálvese quien pueda es cada ve más complicado. Algunos de los ejecutivos responden a la presión a la que son sometidos por la mala situación económica fustigando a sus subordinados. Si su frase preferida es "ser jefe no es fácil", lo deja claro: no es de los buenos.
Fernando Marañón cuenta en su último libro: Defiéndete de tu jefe, cómo poner en práctica técnicas de autodefensa contra estos directivos que ejercen su autoridad sin tino y que pueden tener una importancia fundamental en nuestra carrera profesional e incluso llegar a fastidiarnos la vida privada, y hasta la salud.
Pero no todos todos los malos jefes son malos de la misma manera. Marañón esboza, entre anécdotas y pinceladas de humor, algunos de los perfiles más habituales que habitan las junglas empresariales y la mejor forma de convivir con ellos sin morir en el intento. Aquí están el psicópata, el narcisista, el autista y el histriónico. ¿Cuál nos ha tocado?
De todos los tipos que describe, el más peligroso, sin duda, es el psicópata. «No tiene emociones, es un ciego emocional. Se cree por encima del bien y del mal, presiona a muerte a todo el mundo, es mala persona y no quiere a nadie que no sea a él mismo. Se le permite cualquier cosa porque es muy bueno consiguiendo resultados, que es lo que quieren las empresas», explica. ¿Le resulta familiar? En casi todas las empresas hay uno. Aguantarlos no resulta fácil, ni cómodo, pero es necesario poner algunas tácticas sobre la mesa para sobrevivirles. Marañón nos recomienda ayudarle a conseguir sus objetivos profesionales, que nos vea como generadores de valor.«Yo tuve muy mala relación y enfrentamientos con algunos jefes y sobreviví porque les aportaba un valor que ellos necesitaban», explica. Luego hay otro camino, más sencillo para algunos, pero más esclavo. Convertirse en un pelota. «Es una técnica de supervivencia, pero te entregas de por vida y dejas de ser tú para que otro mande en tus designios», advierte.
El jefe tipo narcisista está centrado en él mismo, en su imagen, sus ideas, sus proyectos. Quiere una presencia continua de público. Hay que estar alerta porque el subordinado es su espectador preferido y deberá prestarle toda su atención. Roba las ideas a los miembros de su equipo y se las apropia. Necesita que le adulen y que le digan que todo lo hace bien.
El jefe de categoría autista no cree en el trabajo en equipo y no presta atención a las personas que trabajan con él, a los que ve como una carga que no le queda más remedio que tolerar. No quiere opiniones, ni aportaciones. No les habla, no les mira. Es muy poco innovador, no le gustan los cambios. La solución es darle siempre la razón y actuar según la tradición.
El histriónico valora sobre todo la relación social. Quiere figurar en el centro de todas las reuniones y estar al tanto de todos los cotilleos. No queda más remedio que reír sus ocurrencias y alabar sus trajes.
Una vez identificado el tipo de jefe que nos ha tocado torear hay que intentar convivir con él, no queda otra salida.
Marañón nos ofrece algunas pautas de defensa personal contra el jefe tirano. La primera es no competir con él: el comportamiento del jefe no tiene nada que ver con el empleado; él está librando su propia batalla, e interponerse en su camino sería toda una temeridad. La segunda, disfrutar de lo que se hace: concentrase en la profesión y las competencias propias. Trabajar con rigor y dentro de las reglas que son importantes para quien lidera. La tercera es no frustrarse: no hay que perder el ánimo cuando los esfuerzos pasan inadvertidos, los logros servirán para otros puestos. La cuarta estrategia es blindarse y confiar en las cualidades personales: afrontarlo como una fuente de entrenamiento en la que mejorará las habilidades sociales, aumentarán los conocimientos y la autoestima se verá reforzada en cada uno de los pequeños éxitos en esta difícil situación. Y sobre todo, no perder el sentido del humor.

Publicado en La Voz de Galicia

















lunes, 29 de julio de 2013

¿Existe el matrimonio perfecto? Perdida

No se si será mejor estar casado con un extraño o que tu pareja te conozca demasiado bien. Gillian Flynn plantea en su novela Perdida una agobiante relación entre la perfecta pareja americana que explota el día de su quinto aniversario. La asombrosa Amy y Nick abren la puerta de sus mentes para destapar, con algo de cinismo y grandes dosis de humor, que es lo que se esconde tras la fachada blanca de su chalet adosado.
Una batalla de inteligencias y coacciones en las que todos juegan su papel. Los suegros, los padres, los amigos y también la policía y los medios de comunicación. La asombrosa Amy ha desaparecido y ha dejado tras de si un infantil juego del tesoro. Todas las pistas apuntan a a su marido. ¿Es Amy una mujer maltratada, es Nick un malvado, están todos locos, hay algún matrimonio cuerdo?
Acción trepidante con toques surrealistas que te atrapa hasta el final. Gillian Flynn nos permite espíar por al agujero de la cerradura qué es lo que pasa en esta pareja cuando cierran la puerta de su casa. Y va más allá, nos muestra qué es lo que piensan realmente el uno del otro... Si te atreves a mirar, ya no podrás dejarlo. Es tentador... no. Juega a ser ese vecino fisgón..... te llevarás una sorpresa!

viernes, 26 de julio de 2013

Tras los pasos de James Bond


Ser agente secreto implica algo más que tomar martinis. J.C.Carleson nos descubre habilidades de los espías que nos llevarán al éxito empresarial.
J. C. Carleson no es la agente Carrie de «Homeland», pero nos acerca su experiencia como ex-agente de la CIA y la pone al servicio de la empresa. Tras una década ejerciendo como agente secreto en el servicio de inteligencia americano, en una carrera que inició en empresas como Starbucks y Baxter, se decidió a conjugar su saberes y difundir un manual para triunfar en los negocios. Su libro Trabaja como un espía nos enseña a aplicar técnicas del universo del agente especial para alcanzar el éxito en el mundo laboral. Eso sí, todo dentro de la legalidad.
Si siempre ha admirado a James Bond, este es su libro. Podrá conocer las habilidades imprescindibles para salir airoso como agente 007. Y no solo eso, podrá aplicarlas en su trabajo.
Así, aprenderemos a seleccionar el objetivo, identificando a la persona que puede proporcionarnos lo que necesitamos, y a idear un gancho que nos permita entablar relación con él (un pasado universitario común, una afición compartida). También nos introduce en el sondeo estratégico, esto es, formular preguntas inocentes que nos faciliten obtener información valiosa, que más tarde habrá que corroborar con otras fuentes.
El otro punto imprescindible para triunfar como espía y como hombre de empresa es, según Carleson, el saber desarrollar una relación de confianza y mutuo entendimiento. El factor humano.
La teoría se acompaña de ejercicios prácticos y amenos para perfeccionar sobre el terreno en la vida diaria estas habilidades peculiares hasta alcanzar el nivel de los profesionales.
nuestro 11 S: la crisis
Después del adiestramiento, ya estamos preparados para pasar al trabajo de campo.
Es muy interesante el apartado dedicado a la manera de gestionar una crisis, basada en las decisiones tomadas en la CIA tras los atentados del 11-S. Los puntos clave para aplicar en situaciones críticas se resumen en centrar la atención en el exterior y no perder el tiempo en buscar culpables, seguir reconociendo y recompensando el rendimiento de los trabajadores de a pie, ser muy transparentes y mantener más accesibles que nunca a los directivos. Unos puntos que parecen obvios pero que pocas veces se llevan a cabo en las crisis empresariales.

TÉCNICAS GANADORAS
Pero en la empresa y en la vida lo que cuenta al final es triunfar y Carleson nos sugiere ocho técnicas ganadoras para vender y llegado el caso, vendernos a nosotros mismos. La primera es convertirse en un camaleón: tan pronto como llegue a un nuevo lugar de trabajo o equipo, Carleson aconseja adaptar el enfoque y el objetivo, al igual que un agente secreto que lucha contra un nuevo caso. «Hay que adaptarse a las tendencias y vulnerabilidades del que decide», dice. Eso se traduce en conocer lo que quiere el que toma las decisiones, saber qué puede ayudarnos a lograr, y cómo ganar su favor.
«Cuando hablo de la manipulación, la gente muestra rechazo», apunta. «Para los oficiales de la CIA no es una mala palabra. No es una actitud cínica. Es un enfoque proactivo para la explotación de las oportunidades», aclara sin rubor.
La siguiente técnica es conseguir una segunda cita. No se trata de cerrar el trato o obtener el ascenso en el primer encuentro fortuito. Hay que tomarse un respiro y centrarse en acordar una fecha para otra reunión.
El tercer paso hacia el triunfo es olvidarse del discurso enlatado. No recitar un argumentario memorizado y ensayado, sino saber lo suficiente de nuestro producto como para hablar de él relajadamente. Tras este, el cuarto escalón es estar atento a si tu interlocutor pierde el interés, para cambiar de rumbo, y el quinto, analizar tus propias debilidades, grabándote en vídeo, para conocer cómo te ven los demás.
Por completar la escena, la técnica número seis nos anima a percibir las debilidades y preferencias de los demás a través de la investigación y la intuición. Luego hay que prepararse para actuar. «Aunque suponga tener que presentarte a todas las reuniones luciendo un estampado de lunares», apunta.
Y nos acercamos al final del camino del éxito con el re-reclutamiento, que no es más que una revisión regular de la relación comercial y el restablecimiento del entendimiento interpersonal. Las relaciones interpersonales por encima de todo.
La última pauta que nos ofrece Carleson está clara: No negocie. Pero si tiene que hacerlo, que sea en un grupo lo más pequeño posible, con el jefe más alto, el que toma las decisiones; en terreno neutral y con una oferta que no puedan rechazar. Y desde luego, mantenga lo que se empiece y actúe con una actitud positiva centrada en el beneficio mutuo y la ganancia compartida. Y después, a celebrar el éxito con un Martini agitado, no revuelto.
 Publicado en La Voz de Galicia.

domingo, 21 de julio de 2013

La vidente: intriga caliente que llega desde la Europa fría

Una vidente que ve más de lo que cree y un detective incansable. Una novela policiaca en las que las victimas son niñas marginadas. Bajos fondos y barrios altos en un triller sueco firmado por Lars Kepler. Un autor que en si mismo ya es un enigma, ya que no existe como tal, es un seudónimo. Tras este nombre están  un matrimonio sueco de escritores que ya tienen en su haber novelas como El contrato y El hipnotista. Siempre con su agente Joona Lina como pieza central de una intriga inteligente.
Suecia, infierno y paraíso, se quita el velo del progreso para mostrar sus miserias. Qué el nombre no te llame a engaño: no va de efectos paranormales, aunque algunos de sus personajes no sean muy normales.
La intriga no deja cerrar el libro. No deja apagar la luz. Estas avisado....

domingo, 14 de julio de 2013

El príncipe de Nicolás de Maquiavelo: MANUAL DEL BUEN GOBIERNO

Remitido por Pucho Méndez

Al analizar esta obra debemos considerar, de forma inexcusable, el  entorno social y político de la época en que fue escrita. Estamos en pleno renacimiento, y la conquista del poder y el mantenimiento del mismo son objetivos prioritarios de cualquier príncipe, sin que los métodos para lograrlo tengan nada que ver con las formas democráticas actuales.Las recomendaciones  de Maquiavelo,  que en la actualidad  pueden parecer cínicas crueles e incluso odiosas, no tenían ni mucho menos esas connotaciones en el “cinquecento”. Por supuesto que Maquiavelo además de un gran pensador, era un buen pelota, empieza  por dedicarle la obra al gran “Lorenzo el Magnífico”, pero sin duda la calidad del trabajo es muy buena  y constituye un manual de “buen gobierno”, y no se escatima ningún tipo de actuación con tal de conseguir los objetivos. 
El autor basa sus principios en las experiencias de los grandes estrategas de los imperios griego y romano, que no se andaban con chiquitas a la hora de resolver los problemas de autoridad y poder. Brillante, aunque no ejemplarizante, es toda la obra y aunque recomienda que todo príncipe debe de ser amado y temido de no poder ser las dos cosas, es mejor ser temido, ya que el amor es voluble en el hombre y el temor arraiga más por su propia naturaleza. Lo que se debe de evitar es ser odiado, pues ello , a la larga, ocasionará la perdida del poder. Grande Maquiavelo!