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miércoles, 28 de octubre de 2015

Elena Ferrante pone el broche a su historia

 La escritora anónima italiana que se esconde tras el seudónimo de Elena Ferrante ha puesto punto final a la trayectoria vital de sus inseparables protagonistas Elena y Lina. Dos amigas a las que a lo largo de cuatro novelas densas, llenas de vida y de sentimientos, hemos visto crecer en Napoles desde la década de 1950, cuando eran niñas, hasta la actualidad.
Con La niña perdida acaba la mágnifica historia iniciada con La amiga estupenda, y continuada en Un mal nombre y Las deudas del cuerpo.
Cuatro novelas que se hace necesario leer en el orden de publicación y que juntas constituyen toda una epopeya. Un fresco vital de la siempre inesperada Italia y sus rincones más oscuros. Un retrato de la sociedad cambiante en el terreno político, pero también en lo social, en especial en el ámbito de las mujeres.
En este última entrega Lina y Elena están ya en su madurez. Y vuelven a convivir en su barrio napolitano.
Las dos harán frente a una maternidad tardía y a una vida laboral de éxitos. La culpa, la ansiedad por los hijos y el temor a las mafias ocultas entrelazan sus vidas. La corrupción, los asesinatos y los escándalos políticos tejen el realista telón de fondo sobre el que Elena Ferrante nos presenta a la Italia de carne y hueso. Y no podemos más que amarla.


Publicado en La Voz de Galicia

martes, 10 de febrero de 2015

Elena Ferrante, una escritora apasionada.



Nadie sabe quién es Elena Ferrante. Es todo un enigma sin resolver cual es la verdadera identidad de esta escritora italiana que prefiere seguir en el anonimato pese a sus seis novelas publicadas y sus ventas millonarias. Sus libros, de pasión desbordada, hablan de una mujer, aunque algunos creen que es un hombre, capaz de escribir una historia como las de antes para poner al descubierto la violencia que encierra la pobreza y  la hipocresía que oculta el decoro burgués. Su trilogía de Nápoles formada por La amiga estupenda, El mal nombre y Las deudas del cuerpo, publicada hace unos meses; ofrecen la historia honesta y descarnada de dos mujeres napolitanas que mantendrán su amistad a lo largo de toda su vida. La autora, que nos anima a "descubrir la personalidad de quien escribe a través de las historias que propone, de sus personajes, de los objetos y paisajes que describe, del tono de su escritura", construye un fresco naturalista al estilo de las películas neorrealistas de De Sica y Visconti, en el que los personajes femeninos, su sexualidad, su maternidad, su rebeldía e inteligencia nos arrastran a través de centenares de páginas con energía arrolladora.
Elena y Lila nacen en un barrio pobre de Nápoles al final de la segunda guerra mundial. Vivirán una infancia de miseria e ignorancia de la que solo saldrán apoyándose en su propia inteligencia. Pero mientras Elena conseguirá estudiar y alejarse de la sociedad malsana y absorbente del barrio, Lila deberá conformarse con hacer un buen matrimonio. O más bien uno malo, ya que acabará casada con un capo de la camorra local. Su amistad es complicada. Las dos son pobres e inteligentes, pero Elena es una chica buena, obediente y responsable, Lila es mala, peligrosa  y transgresora.  Las dos mujeres viven en perpetua competencia y a la vez con profunda comunión. Se desafían y compenetran en una relación en la que la envidia y la comprensión van de la mano.
Matrimonios, amantes, hijos, padres y hermanos forman una red tupida y agobiante que se extenderá en torno a estas dos mujeres. Atrapadas e inseguras de sus propias capacidades lucharán por manejar sus vidas y buscar su sitio. La tarea se demuestra mucho más compleja de lo que pudiera parecer. Feminismo, socialismo, lucha proletaria y hasta los inicios de las computadoras, todo tiene cabida en esta novela río en la que Ferrante, sea quien sea, vierte su intelecto y su pasión hasta arañar nuestra indiferencia. Descarnada y a ratos cruel, logra conmovernos con su prosa clara y veloz, que nos deja sin aliento. Cosas de mujeres.
Publicado en La Voz de Galicia.




viernes, 23 de marzo de 2012

Visitar Napoles y Capri en dos días: diez imprescindibles


Y si has pasado tres días en Roma conmigo, no te marches de Italia sin acompañarme a Napoles y a Capri. Súbete a la Frecciarossa: No te arrepentirás.
Este tren de nombre poético, Frecciarossa, es la mejor forma de viajar de Roma a Napoles. Es un poco caro, pero suele haber ofertas si entre la ida y la vuelta pasa un sábado. El billete se compra en la misma estación Termini. El tren es rápido y muy confortable.
Una vez en Napoles no perdamos el tiempo ya que hay mucho que ver y sólo 48 horas. Estos son los imprescindibles:

Primer día: Ruta por NAPOLES

El casco antiguo es un hervidero de calles estrechísimas y llenas de vida, que hasta hace poco se adornaban de ropa tendida como banderolas de bienvenida entre los dos lados de la calle. Hoy ya casi no se ve esta ornamentación.
1. No hay que perderse la basílica y el convento de Santa Clara (1310) y su claustro de mosaicos.
2.Tampoco el Duomo di Napoli, la catedral; todo un compendio histórico de estilos arquitectónicos.
   3. No podemos alejarnos de la zona sin visitar la Via San Gregorio Armeno: es la calle del belén napolitano aquí están, durante todo el año, las tiendas de los artesanos de la Natividad, donde se construyen las hermosa figuras que componen los pesebres napolitanos. Un café expresso y cambio de zona. Por aquí no se puede estar cuando cae el sol...

4. Nos dirigimos a la Plaza del Plebiscito: es uno de los lugares mejor diseñados de Europa, gracias a la admirable simetría que poseen  la bellísima iglesia de San Francisco de Paola, el Palacio Real, el Palacio de Gobierno y el Palacio de la Foresteria:
5. Muy cerca encontraremos el café Gambrinus el más antiguo de Napoles y visita obligada de todos los personajes que pasan por la ciudad. Es muy elegante y caro!
6 En la cercanías, el exclusivo centro comercial Galleria Umberto I construida en Nápoles entre 1887 y 1890 (hay una similar en Milan). En un entorno precioso tiendas de superlujo: mejor sólo mirar....

7.Cae la noche y no encaminamos  hacia la bahía a cenar con vistas al Castel dell'Ovo. El restaurante elegido es el maravilloso Antonio & Antonio. Pasta, pizza y pescado de primera!!  En Via Partenope frente al Borgo Marinaro, una antigua lonja de pescado y hoy convertido en puerto lleno de yates de superlujo que relucen al reflejo de la luna. Una maravilla. A dormir, mañana será otro día.


Segundo Día : Rumbo a CAPRI

8. Sorrento. Merece la pena desplazarse hasta Sorrento para tomar el barco hasta la isla de Capri. Sorrento es un pueblo encantador para visitar y además el viaje por mar es mucho más corto, lo que será importante para los que no esten acostumbrados a navegar. Si no es posible ir a Sorrento, desde la bahía de Napoles salen barcos para Capri.




9. Capri. En las taquillas de los billetes del barco suele haber guias ofreciendo sus servicios en la isla. Es una buena idea contratar uno que una vez en Capri nos facilite un autobús con el que subir a la parte más alta de la encantadora villa. Las vistas panorámicas son espectaculares. Para bajar lo haremos en el funicular. La piazzeta de arquitectura tradicional isleña, pero poblada de tiendas de lujo, es una monada.

10. La gruta azul. Es un clásico contratar una barca de remos para visitar esta gruta donde el mar tiene un color nunca visto. Mediterráneo puro.......


Si te sirve de ayuda, me encantará que me dejes un comentario