Mostrando entradas con la etiqueta martínez de pisón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta martínez de pisón. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de abril de 2017

Derecho natural: una novela generacional

..Triki, triki, triiiiiki, triiiki, triki, Mon Amour, triki, triki, triki, triiiiii . Si como yo ya has pasado la barrera de los cincuenta está melodía te será muy familiar y al evocarla habrás visto de inmediato, nítida como si fuera real, la imagen de un hombre gordo y embutido en una túnica estrafalaria que baila con los brazos abiertos. Si, es Demis Russos. Si los has visto tan claro como yo, lánzate a leer la novela que Martínez de Pisón ha escrito para retratar a nuestra generación, esa que nació en la recta final de la dictadura (60), pasó a la adolescencia con la transición y llegó a la madurez con la democracia (80). Una novela de familia que te llenará de nostalgia y te hará reír. Un padre, Angel Ortega, tarambana, iluso e irresponsable al que no acabamos de odiar porque su gran corazón nos cautiva. Una madre tradicional que se enfrenta al cambio de la sociedad y que se ve obligada a dar un gran salto y tomar las riendas de su vida.  Un hijo mayor, Angel, que es el narrador, nuestro otro yo, responsable y sensato hasta lo increíble: es el primer universitario de su casa y la red en la que todos encontrarán refugio en los malos tiempos. Èl se define como lo que no quiere ser: su padre ("un hombre que era el vacío que había dejado en nuestras vidas") y huye de reproducir su temible historia, ese matrimonio intermitente y esa vida de soledades. La familia se completa con un hermano pequeño que se transforma de delincuente a trabajador responsable  y las falsas gemelas Paloma y Luisa, que en realidad son hermanastras.Un núcleo familiar desestructurado y caótico con unos lazos solidarios tan fuertes que sobrevivirán a los distinto intentos de desintegración por parte del Big Demis: ese enorme padre de familia que va de fracaso en fracaso.
Pisón construye, como siempre, una novela redonda y nos hace disfrutar con los pequeños detalles, esas pinceladas llenas de nostalgia que nos devuelven a otras épocas. El olor de la primera pizza, el Dyane 6, los bañadores Marc Spitz, los comics de Mafalda, la música relamida de Janett y su Soy rebelde y sobre todo, Demis Russos, ese personaje omnipresente encarnado pos su imitador y padre de familia, que nos hará pasar grandes ratos de risa y  hasta nos hará aterrizar en el plató del Directisimo de Iñigo, al que aun nos parece ver en aquellos televisores de tubo en blanco y negro. Si ya has pasado el medio siglo prepárate  para disfrutar con esta novela generacional en la que te verás reflejado.